JUEGOS PELIGROSOS.

(Dedicado a algún compañero perdido pero jamás olvidado, y a todos aquellos que se propusieron cambiar y perecieron antes de lograrlo.

Este texto va sobre todo por ti David, cuando escucho a los Beatles te evoco postrado en la cama en la que te ataron, sé que se realizó por tu bien, para que no te hicieses daño. Hablar contigo me enseñó lo que es luchar contra una desesperación vital a la que yo día tras día estoy venciendo.

Gracias doy a esta existencia por haberte conocido, ten por seguro que posees un lugar de privilegio en mi memoria.)

 

Era una noche fría de viernes en una ciudad cualquiera, el tiempo no se detenía ante su ansiedad, permanecía cruel e impasible, y sentía unos insidiosos nervios por lo que le parecía una interminable espera.

Apoyaba su espalda contra la pared, el resplandor tenue de las farolas iluminaba una calle sin vida, las persianas de sus edificios se encontraban casi en su totalidad bajadas, apenas circulaba algún coche o se vislumbraba de vez en cuando un solitario gato. Un par de muchachas con unas minifaldas a su parecer demasiado cortas, que enseñaban sin pudor unos pronunciados y para nada sutiles escotes, pasaron a su lado, le miraron descaradamente, una de ellas le guiñó un ojo, pero él desvió la vista y encaminó sus pasos con un cigarro en los labios al pub que se encontraba en frente, justo en donde en breve había quedado.

Aquel lugar era un auténtico antro, su luz era en exceso escasa, el olor una mezcolanza dulce y barata que aturdía los sentidos, parejas de desconocidos se besaban metiéndose mano al fondo, mientras, un músico decadente de jazz tocaba el piano subido a un pequeño e improvisado escenario.

Pidió un gin-tonic, sacó la cartera de su bolsillo, y al abrirla para pagar se quedó observando una fotografía que tenía, la de aquella amada mujer que le había dado tanto, a la que él tanto adoraba y quería.

Miró su reloj con impaciencia, hizo traquetear sus dedos en la barra, fue al servicio de caballeros, se echó en la nuca agua. Jadeos de lujuria tras una puerta, dos hombres borrachos orinando y riendo a su espalda. En ese momento vio en el espejo una cara algo demacrada, con un surco violáceo que se iba a cada instante acrecentando, y con gran sorpresa comprobó que era su propio rostro.

Es entonces cuando comprendió lo que ya sabía, que era necesario en él un cambio, y se propuso ir al hospital para informarse al próximo día, a la mañana siguiente sería, cuando por fin, para tener la posibilidad de empezar un tratamiento acudiría.

Sintió cierta felicidad, pero la angustia de la necesidad le asediaba por dentro, alguien por detrás le tocó el hombro, una persona que le abrazó, que le dio a continuación un beso con el mismo sabor que el que tenía el que le dio Judas a Jesucristo.

Salieron del lugar juntos, pero sólo su Camello volvió sin él al lado, iba acompañado de otro hombre, un ser vil que escondía en su chaqueta un cuchillo ensangrentado.

En un oscuro callejón perdió lo más valioso que tenía, lo que era la cadencia de su latido y el bello recuerdo del amor.

Al amanecer una escueta esquela en la iglesia, y por ti el único llanto de la que realmente te quería y una oración, hallando al llegar a vuestra casa tu ausencia, sintiendo ante ello un profundo sufrimiento, pues se dio cuenta que en aquella fatal noche para siempre te habías ido.

 

Escrito el 22/08/2014.

EL PINTOR.

Se metió en un cuarto que se convirtió en una lúgubre celda, allí pasó los cinco últimos días, apenas comía, beber era un lujo, el necesitar algo de descanso un maldito derroche. El tiempo devoraba sin piedad el sentimiento aún retenido, lo que en la ausencia de ella y de su latido, en la huida a través del viento de su aroma, jamás retornaría hacia él, cuya locura se encontraba en desear la gloria.

Obsesivamente se preguntaba, ¿lo conseguiré o se frustrará mi voluntad?, ¿lograré plasmar lo que realmente fue, o se perderá para la posteridad?.

Ante tales cuestiones no hallaba respuesta, ningunos labios a esa hora susurraban palabras que acariciasen su oído, cuyos tímpanos escuchaban atentos únicamente el roce del pincel contra el todavía desértico lienzo.

La pintó con tonos vivos, después con otros de menor vistosidad y lucidez, probó también con los más violentos y expresivos, todo era en vano, su carrera, su nombre, su codiciada firma, lo que realizó en el pasado en este momento no servía, su persona y su figura eran un auténtico fracaso.

Poseía la técnica de un gran maestro, tenía el talento necesario, por ello alcanzó las mieles del éxito, pero últimamente, al intentar el reto marcado, comprendió que no era ni mucho menos un genio, se descubrió como el más triste y mediocre ser humano.

Lágrimas comiéndose el color, devolviéndole a la tela su blanco, dolor interrumpido que sangra, que cae por la manchada paleta y se mezcla con el grasiento óleo. Líquido rojo y espeso que recorre las baldosas de un suelo sucio y gris, sorpresa que atraviesa como un destello el mundo al nacer el resplandecer de su alba.

Muñecas cercenadas después de haber contemplado su última obra, de ver su creación terminada, un cuerpo bello y sin ropa, el de aquella mujer que fue su amada. Inerte y en descomposición descansa ahora junto al suyo, el más osado de todos los artistas que en vida conocí, cuyo puño apresurado y rabioso, antes de perecer dejó en una nota sencilla escrito:

Ya ves cariño mío, quise plasmar lo que sentía, lo que era mi amor, y ya tan sólo en la eternidad que dure mi memoria verán un cuerpo desnudo y vacío. Ante ello me di absolutamente cuenta de la torpeza que atesoran mis dedos, soy un completo inútil, y la desilusión me corroe por dentro.

Lo siento querida, espero no defraudarte, pero prefiero mi muerte antes que tener que recorrer yo sólo un paso más de esta senda, pues alguien se olvidó de que la que yo emprendí, únicamente tenía su sentido si era compartida contigo.

En este instante lúcido entiendo, que el destino nos espera unidos en el sepulto, quizá en la profundidad y la soledad del nicho, podamos por siempre acariciarnos el alma, y ya nunca tener que separar nuestros caminos.                    

ESCRITO EL 19/08/2014.

DESDE HACE TREINTA Y SEIS AÑOS

Hace tiempo pudieron vislumbrar un resplandor tus ciegos ojos, abrías al mundo la risa y el llanto, mientras tanto, una brisa de agosto daba la bienvenida a tu moreno rostro, a su candente luz, a su inocente y plena belleza.

 

En los árboles de tu aldea trinaban en sus ramas los ángeles, puesto que todos los pájaros se habían congregado para contemplar lo que es y era la más hermosa de las esencias, hadas protectoras cuidaban tus sueños, esos que intuían un futuro que está en el presente sucediendo.

 

La vida que es la más sabia, deseaba que tú, una criatura tan sencilla y perfecta, conociese lo que es seguro la auténtica alegría, el sentir de otro hacia ti el verdadero amor, algo que elimina la soledad de cualquier corazón. Fue por este motivo, que mi pecho aún no nato cobrase forma, la que Dios quiso darle para quererte, para cuidar de tu frágil a la vez que fuerte persona.

 

Así, tus suspiros de antaño, la esperanza de un hombre y su aprecio a tu lado, en nuestro Madrid se vieron cumplidos. Esto sé que estaba escrito en el destino, en un firmamento que ahora es tan sólo tuyo y mío.

 

La noche pasada pretendía contarte un secreto, pero mis labios cobardes callaron, me veía perdido sin ti, a pesar de que en la oscuridad te podía sentir. Éste es que sé que es eterna mi pasión por tus besos, que ante esa voz melodiosa que se eleva hacia el cielo, el cuerpo que posees, siempre terso y excitable, el que guía mis pasos clamando deseo, y esa mente que atesoras, libre de prejuicio y limpia de todo rastro de crueldad, estoy postrado humildemente, y pido con devoción el merecerte, el ser a cada instante mejor, para que de este modo no descubras ni te defraude mi absoluta y mediocre ruindad.

 

Y es que hoy hace treinta y seis años que tu sentimiento es un don, el Señor quiso traerte desde muy lejos hasta mi, y para ti sé y comprendo que me creó. Un necio e inútil soy y seré hasta mi tumba, si lo que Él me brindó no lo sé cuidar y proteger como es debido, ya que nuestro amor es para lo que yo nací, sin él ni respiro ni se mantiene mi pálpito vivo.

 

Escrito el 17/08/2014.

DESVÍO DE UN ERRÓNEO CAMINO

Debo de reconocer que me sentía bastante frustrado.

 

Mi abatimiento era producido porque sabía que no me merecía ni halagos ni lectores, siempre tuve los pies en el suelo y mi mirada observaba incrédula mi escritura, entendía que nadie tenía que denominarme escritor, puesto que al hacerlo yo a mí mismo, me notaba falso, un auténtico impostor, inútil para este sutil y elevado arte, ya que ante él temblaba de temor mi inocente corazón.

 

Se burlaba de mi un ego que no existía, se hundía en la arena de mi propia decepción, puesto que me vestía cada mañana con los harapos del fracaso, mi barco se hundía en las aguas de la desilusión.

 

Qué decir lo que surgía dentro de este cuerpo, lo que nacía en la sensibilidad de su espíritu, cómo rugía de dolor mi sien y se aceleraba mi latido de rabia, al escuchar hablar de mi como se podría hacer de un excelso poeta y su obra. Porque si acaso soy y era un simple bloguero, a lo mejor algo mediocre en el empleo del verbo.

 

Aunque para ser justos con mi humilde persona, comprendo que en mí puede que se encuentre un potencial aún por explorar, pero también hay que entender que hasta el día de hoy, no lo supe con corrección absoluta emplear.

 

Escritos demasiado rápidos, juegos sin reposar, escasa a menudo la utilización del raciocinio, todo prácticamente improvisado y pasional. Letras inconexas, carentes de una melodía acompasada, cacofonías que no tenían el perdón de mi pluma, cuya nobleza se entristecía al ver desperdiciar su tinta, pues la belleza que es formal y verdadera, se hallaba desterrada por ser un tirano.

 

Sin embargo debo decir, que no todo era malo, a pesar de bastantes malogrados textos, algo afortunado plasmé en el pasado, intenté al menos ser sincero, eso con seguridad fue lo que me honró. No obstante, en contra suyo carecía del talento necesario, de la lucidez que me podría definir, así como de un empeño que antaño no pretendía aquella perfección, que tiene la esperanza de hallar todo buen narrador.

 

La honestidad tomé por bandera, y acompañará mi mano al intentar realizar esta pretendida profesión, que quizá una fuerte determinación de mi voluntad espera, no sé si será suficiente para ello mi incansable esfuerzo y vocación.

 

Mas me contemplaba como un ciego haciendo garabatos, un simplón junta letras, y tan sólo lo siento por los que no lo quisieron ver a tiempo, pero no es culpa suya, pues disfracé bien una escritura mediana, que prácticamente cualquiera con más o menos paciencia sabría conseguir probablemente con mayor destreza.

 

De todo se aprende, como por ejemplo de las valiosas críticas, las recibidas de mi apreciado tío José Luis, o las de mis sinceros amigos Covadonga y Carlos, que en ocasiones fueron algo duras, pero que en mi interior germinaron y me sirvieron al igual que los halagos que el resto me brindaron.

 

Y reconozco que me sentía frustrado.

 

En este instante por fin sé que puedo ser un escritor respetado, en mi anhelo está el descubrirme, el jamás volver a fallarme, y el tomarme como un reto este nacimiento al mundo de las letras. Para que cuando llegue el ocaso de mis días, sea tratada como decente una obra, que no quieren ser palabras vacías, huecas por falta del dominio de este oficio, que amo y realizo con toda la ilusión de mi alma. Mas no será nunca por no saber moldear ni dar sentido y hermosura al lenguaje, sino más bien porque no lo quise hacer, porque como un mediocre deseé mostrarme.

 

Puesto que no hay peor cosa en la vida, que comprender que es ficticio el relativo éxito que uno posee, pues sabes a la perfección que el debido nivel no alcanzas, y que no eres aún escritor, tan sólo un humilde aspirante sin el dominio que se estima con valor, en definitiva un mero y sencillo buscador del brillo y su esplendor.

 

 

ESCRITO EL 15/08/2014

IMAGINANDOME SUEÑOS EN LA LEJANÍA

Sabia que era un sueño.

Verme con mi cámara al hombro, embarcarme hacia nuevos y misteriosos mundos, escuchar al fin el rugir de mi anhelo dentro de un avión, aquel que me guiará hacia donde con la vista alcanzar no puedo.

Elevarme por encima de las densas nubes, exhalar al amanecer el olor de otro rocío, sentir mi propia alegría, comprobar que un ser humano puede tocar la felicidad con una pizca de valentía.

Grabar a un Chaman y su canto en mi memoria, conocer, descubrir, dormir entre juncos al raso antes de ascender una montaña, pensar que estoy lejos de los míos, de mi adorada Claudia, rememorar mi barrio, la brisa cálida que recorre sus casas.

Levantarme y caminar a través de selvas y plantaciones, ver niños de ojos rasgados danzar, brincar como gorriones, cenar delante de un fuego en compañía, charlar con ella del futuro y de nuestros pasados amores.

Ver lo que es la barbarie humana convertida en minas, flores de la muerte que estallan y sesgan vidas. Parajes de ensueño vislumbran mis ojos, en ellos las aguas puras de cristal cercenan la tierra a su paso.

Serpientes venenosas me acechan, hallo la simpatía de una elefanta amiga, en mi brazo extiende un halcón sus alas, hace que la libertad de su vuelo se apodere de mi alma.

Cascadas que mojan el cuerpo, que purifican el dolor y el cansancio, de alguien que seguirá siendo el mismo, pero que a partir de ahora será un hombre distinto.

Sin embargo sabia que todo aquello era un  hermoso sueño, algo real que por suerte yo estaba viviendo.

(Para mi primo José).

Escrito el 14/08/2014.

HUMILDE POEMA A MI MADRE

Sé que no soy ni seré nunca poeta, que éste que aquí muestro no alcanza un elevado nivel, me gustaría saber escribir mejor para brindarle a mi madre algo más bello, unas palabras que la hicieran estar orgullosa de su hijo y su quehacer, mas soy lo que soy, una persona humilde que escribe.

 

Siento no tener más talento, si muestro esto es sólo para ponerme en evidencia, al menos me quedo con su agradecimiento y su abrazo, eso es más de lo que yo me merezco.

 

Al menos ella sabe, que no son falsos estos malogrados versos.

 

 

Amada flor mía, te queda luchar en vida,

vencer muchas batallas, una cada nuevo día,

no tengas duda alguna, que eres la más querida,

igual que la tuve, siempre tendrás mi compañía.

 

Y es que muestras hermoso todo tu corazón,

tu eterna bondad e infinita compasión,

a este mortal, que no merece tu perdón,

este ser que te escribe humilde y con pasión.

 

Mi intentado poema no es un punto final,

es mi convencimiento de que continuarás,

pues Dios no desea que dejes atrás,

la alegría que todavía tienes que aportar.

 

Cruel es el tiempo en el que triste te observo,

veo apagarse la luz que iluminó mis adentros,

belleza retenida, aún perdido el cabello,

en mi pensar nunca está decirle adiós al viento.

 

Escrito el 13/08/2014.

 

PORQUE TE QUIERO

(Dedicado a mi sobrina, la adorable Alejandra, en estos sus primeros años felices y maravillosos, porque la quiero)

Quiero que llores de rabia,
que alguna vez sientas frustración.
Porque te quiero.
Verte respirar y sonreír,
así como observar tu enfado
e intentar acompañar tu soledad.
Porque te quiero.
Deseo que tu libertad tan sólo
tenga los grilletes del amor,
que rebelde luches en tu juventud
contra esta injusta sociedad.
No dudes que es porque te quiero.
Y que en un día importante de tu vida
te sueltes de las manos de unos padres,
que no por ello te dejarán de amar.
Todo es porque te quiero.
También quiero que sufras y te sacrifiques,
que valores lo que es la honestidad,
la verdadera amistad.
No pienses mal, pues todo lo que te digo es porque te quiero.
De este modo en un amanecer que en tu futuro vendrá
sabrás en que consiste la vida,
su horror y su belleza entenderás.

Es porque te quiero
que en ese preciso momento,
es cuando espero que un sentimiento pleno hacia todo te inunde,
que sientas realmente que vives,
pues así hallarás el camino de la ilusión y la felicidad.

Ten seguro que a tu tío para todo aquello que necesites aquí le tendrás.

Porque te quiero deseo que ante todo sientas, esa es la verdad.

Y es que sin conocer cierta melancolía,
sé que una auténtica alegría jamás hallarás, nunca la sabrás apreciar.

Y no dudes que todo esto que hoy te escribo es porque te quiero, porque te siento bien dentro, y deseo que valiente disfrutes de lo hermoso de este mundo, aunque pena inevitablemente sé que como nos pasa a todos, en algún momento sentirás. Lucha y mira de frente, no te defraudes, mantén eternamente por favor tu integridad.

Porque te quiero es este texto, te ruego que lo rompas algún día si crees que es falso, o si piensas que está lleno de interesada maldad.

Escrito el 13/08/2014

TU VERSO

En estas ultimas semanas de ausencias, frustraciones, y malas noticias, pero en especial en esta tarde que a la vez de alegre es melancólica, al fin comprendí lo que es la tragedia y la inmensa belleza de este mundo, de lo que el ser humano necesita el amor, y de lo difícil que es el darte cuenta de que lo tienes de frente, de que él vino hacia ti, y ya no tienes que buscarlo.

 

Yo, ahora, lo puedo tocar con mis manos, lo puedo acariciar, y aunque creí hacerlo también alguna vez antaño, ahora descubro la falsedad, la inmadurez de aquel pensamiento del pasado. A lo mejor te pierdo algún día, mas mi sentimiento será perdurable, recuerdos que guardaré y se vendrán conmigo, cuando yo no me halle en ninguna parte. Los tuyos y los míos son instantes que a esta hora poseo, pero sé que no son del todo nuestros, puesto que son del viento, se diluirán cuando se nos acabe el tiempo.

 

Desaparecieron seres queridos, otros están aún a mi lado, veo a mis padres ya ancianos, y no consigo otra cosa mas que rememorar todo el odio y toda la incomprensión que anidaba en mi pecho, todo ello necesito desterrarlo, junto a mi egoísmo de ser humano, lo guardaré en el baúl de la desgracia, ese cuya llave anhelo perder, olvidar en el rincón más lejano, y observo también a Alejandra, y siento como la vida sigue y seguirá aunque yo en un santiamén huya de ella, porque a pesar de que deje de latir mi corazón, el lamento que produzca esto se convertirá al final en una mera anécdota, en un rayo que cruce alguna mente sin quererlo, y cada vez menos frecuente, hasta que improbablemente sólo quede de mi un texto.

 

Me doy cuenta en que fui en verdad un loco, pero ni mucho menos por encontrarme fuera de la realidad, sino por desear decir basta a tanto sinsentido, a tanta destrucción de pensamiento propio y ajeno, sin permitirle a mi vida fluir sin rencor ni vanidad.

 

Ya no quiero mas luchas en vano, ya no necesito suspirar por lo que no tengo, porque mientras respire estaré vivo, e intentaré disfrutar de mis padres y de todo lo que contemplo, porque aunque me pueda apenar la existencia, es mi deber con los míos estar agradecido y contento, y a ti sé que eternamente te amaré, porque es el sentimiento que me envuelve y rodea en todo momento.

 

La brisa, el sol, el rocío de cada amanecer me otorga un misterio, podré perderlo todo, también ganar mi propio respeto.

 

Mi verso era el más triste, en sosegada felicidad lo convierto, mas no está en mi pensamiento juzgar lo que escriban otros dedos, cada cual que elija el suyo con lo que le ofreció este mundo y su talento.

 

Yo sólo te puedo invitar a que reflexiones sobre cuál será tu verso.

 

Escrito el 12/08/2014.

SER PADRE.

Debo reconocer que a medida que me hago mayor voy entendiendo mejor lo que es ser padre, comprendo que jamás para ellos es ni será fácil, pues se cruzan y entrecruzan cientos de sentimientos.

El deseo de que él o ella sean libres, y la necesidad ciega de protegerlos, ves tu reflejo en ellos, produciendote si triunfan orgullo, y si fracasan y sufren el más cruel lamento, mas que nadie hable mal de tu hijo, ya que sólo tú tienes potestad para esto.

Puedo observar la ingratitud demasiadas veces otorgada, por parte de todos a los que no nos faltó algún que otro capricho, la posibilidad de unos estudios, una educación adecuada o la ropa necesaria, un plato de comida caliente a diario, y un abrazo compasivo ante la rabia hacia esta vida demostrada.

Yo pedí que me dieran lo que ellos en su pasado se ganaron a pulso, eso me hace caer en la cuenta a tiempo de lo poco que valgo en este mundo, de mi debilidad traicionera, y de mi absoluta mediocridad, esa que sé torna poco a poco en lucha, por conseguir mi propio sustento y felicidad.

Y sé perfectamente que me dejo bastantes cosas ocultas en este texto, como las circunstancias de cada cual, muchos pensamientos y sentimientos que nunca reconoceremos, tantos que no cabrían ni en un libro de los más extensos.

Por ello, únicamente cabe decir de momento, que aunque teóricamente no lo comparta, puedo entender siempre el porqué de que actueis como actuais, y tenéis mi respeto sincero, no sólo el pronunciado por banales palabras.

Porque aunque no consiga mis sueños, esto únicamente es y será culpa mía y de mis circunstancias, puesto que vosotros me habéis dado la suficiente y necesaria educación, para que con mi propio valor y esfuerzo consiga por mi mismo emprenderlos.

Por todo ello mi gratitud ante vuestros sabidos por mi desvelos e intentos, que aunque muchas veces creáis que no lo hago, deberíais saber lo mucho que os quiero.

(Dedicado a mis padres en un mal momento para ellos y para mi).

Escrito el 12/08/2014.

EL UNO FRENTE AL OTRO, MI PERSONA.

Sentir que no siento,
morir al resplandecer el alba,
respirar en un eterno sueño,
temor propio a mi alma.
Rugido de bestia feroz,
silencio de prudencia en la palabra,
dolor sin compasión,
herida que a raudales sangra.

Mirada hacia el suelo,
ímpetu de espíritu valiente,
Madrid, mi infierno y mi cielo,
mi amor en él siempre presente.
Recorro parajes desconocidos,
lejos de todo se halla mi mente,
pero aunque creas que finalmente me he ido,
nunca estoy de nuestro mundo ausente.

Mi persona es libre,
su existencia la encadena,
tan sólo en ella pide,
que le alivien la condena.

La de odiar a la vez de amar,
la del sufrimiento al querer vivir,
ya que nació sin pretenderlo en este lugar,
entre cuyas ramas no siente de tanto sentir.

Indolente ante sí,
carente de ilusión propia,
mi persona lo hace todo por ti,
pues ella misma no se soporta.

Sentir que no siento,
morir al resplandor del alba,
vivir es mi ansiado deseo,
apiadate Señor de mi alma.

Escrito el 07/08/2014.

TIEMPOS EXTRAÑOS.

En este momento podría ser otro
siendo sin embargo yo,
desearía que terminase pronto
tantas idas y venidas, la tremenda confusión.

Estos inmensos quebraderos de cabeza,
el dolor que se aposentó en mi sien,
anhelando la improbable certeza,
de que tu como empecé a hacer yo, ames a este pordiosero también.

Busco por las alcantarillas de Madrid un hermoso nido,
uno en donde consiga respirar al fin junto a ti mi libertad,
detrás de tus barrotes e incrédulo ante Dios pido,
que mates con tus dulces besos a la temida oscuridad, mi soledad.

Quiero que salga un sol brillante en este nuevo día,
ya que era un melancólico sin alegría,
un lector que no leía,
un soñador que nunca dormía,

en definitiva,
soy como un loco que quería y quiere tener una ilusión y tu amor en esta vida.

Escrito el 06/08/2014.

TIEMPOS DEL PRESENTE.

Al releer mis textos del pasado,
escritos por una mano mucho más temblorosa e inexperta,
llenos de letras que tenían un distinto vigor y trazo,
observadoras de una existencia de la que en este momento dudo,
que eran poseedoras de otras llaves las cuales habrían diferentes puertas,

caigo en la cuenta del tiempo y su cambio,
ya que la tinta del ayer está casi olvidada,
a mi boca la besan ahora otros labios,
y desapareció de mi deseo ser un loco vagabundo,
pues en este momento quiero que de su soledad escape mi alma.

Veo fotografías de borde ocre sin ti,
evoco aquella tristeza que se encontraba llena de forzadas sonrisas,
las que encerraban una agonía que parecía no tener fin,
algo que en mi pecho olvido y hundo,
ya que con un renovado impulso de ilusión tiene la esperanza de nacer mi alegría.

Las hojas que plasmo en el presente ya no me son extrañas,
son escritas con el líquido de otro tintero,
hablan de la tierra marcada por los pasos de mis piernas libres y aladas,
de éste que a veces es un bello y otras un violento mundo,
en el que en vez de engañar con falacias pretendo la sinceridad de mi palabra.

Porque las historias que mienten me aburren,
prefiero al que es consecuente y valiente en su camino,
relato lo que mis pupilas contemplan que ocurre,
lo necesito para no tener la sensación de que aunque estoy vivo en un ataúd me prudo,
tan sólo espero no equivocarme, y que junto a ti, mi amor, me sorprenda el destino.

Escrito el 04/08/2014.

ACOSTUMBRARSE A LA SOLEDAD.

Jamás entenderán mis actos, nunca lo harán con mis palabras, eternamente seré subestimado, por mucho que me explique no escucharán mi diálogo, ya que casi todos tienen de mi una idea fija, una idea de enfermo, sin darse cuenta de lo que eso duele, sin entender en verdad lo que soy y represento.

Se creen que mi diversión es la misma que la de la mayoría, que en una noche de locura y de alcohol tendría que unirme, que ser feliz, pero ellos no saben como alguien al que ajusticiaron como loco es tratado realmente, ni las muchas veces que comportandome como un padre he sido el único que mostró ante algo absurdo la necesaria sensatez y responsabilidad.

Me pueden llamar carcamal, decir que les frusto sus fiestas, mas yo lo deberé dejar cada vez más claro, tendré que expresarme con la siguiente sentencia:  hacer lo que os apetezca en todo momento, pero no queráis que os siga este perro, que aunque fiel, tiene sus propios lamentos.

Porque seré siempre demasiado recto, y me mantendré ante todo caos sereno. Tú creerás en cambio sin alcanzar a conocerme que soy una persona nerviosa, que poseo poco valor y que no tengo constancia, yo ante ello guardaré con prudencia silencio, mantendré intacta con los años mi trabajada paciencia, no te expresaré el error que cometiste como tantos otros, ya que ilusamente piensas que conoces un mecanismo mental complejo, sin darte jamás cuenta de tu ignorancia en un terreno que aún tiene mucha oscuridad y misterio.

Mientras tanto yo te observo como si lo hiciera hacia un niño que se encuentra todavía en pañales, un crío cuyos ojos ven sólo objetos sin poder llegar a comprender su funcionamiento, lo que cada cosa es, lo que significa la esencia, que no es sólo un concepto.

Veo lógico ante tales sucesos, que nadie sepa la soledad que a menudo siento en los tumultos, ni los recursos ni esfuerzos malgastados para que los que estan a mi lado disfruten, para que tengan un momento agradable, para que mantengan un instante de alegría en su recuerdo.

Sin embargo, caigo cada vez más en la cuenta de que tengo que aprender a ser más egoísta, de que en este mundo no debo mirar menos por mi que por el prójimo, ya que constantemente descubro que cada cual va a lo suyo, todos buscan su propia felicidad en este mundo.

Por eso tengo que aprender, ya que no me lo enseñaron, a decir a menudo un «no» que me alivie, que me evada de posibles frustraciones, sin preocuparme en demasía de lo que los demás piensan y sienten, porque pocos lo harán como yo, y eso me dice que tendré que ir a lo mío, a pesar de que me quede con una compañera que no diga nada, a pesar de que a veces se calle cruelmente, aunque sea en ocasiones bastante melancólica, aunque soledad sea su nombre.

Escrito el 07/07/2014, reescrito el 04/08/2014.

MI ALMA Y MI SER.

Mi alma era la de un solitario vagabundo, pero gracias a tu existencia se ha transformado, ya que tu eres ese poderoso aire que le permite arder a mi fuego dorado, la flor de cuyo néctar un día osé alimentarme, el agua que calma mi sed, que era la de alguien desesperado.

Yo era un hombre mediocre, no destacaba en ningún arte ni oficio, quizá ni Dios me tenía en cuenta, hasta que un sentimiento, antaño improbable, sentí que albergaba hacia mi tu corazón, ese que noto cómo se acelera cuano se encuentra a mi lado, que se alegra al observarme contento, que languidece si doy furioso un portazo, al que con el mismo latido de pasión yo le expreso mi deseo, que es apoyarme eternamente en su regazo.

Porque la distancia me hizo comprobar la verdad de éste sentimiento, algo que jamás en el pasado alcancé a creer que existiera, que como lo estoy probando sé que se encuentra en este a veces cruel mundo, convirtiéndose en un maravilloso secreto que me hace feliz y agraciado.

Por esto mi lucha se centra en ti, que eres lo que más quiero y amo.

Tu llanto ahora es el mío, tú sonrisa un elevado deseo, anhelo que los sueños compartidos se vean cumplidos algún día, en nuestro recién emprendido y ansiado por ambos vuelo.

Sin más debo también decirte, que el mío ya lo he logrado, puesto que tu eres el bello aire, que permite que arda mi fuego dorado.

Mas otra vida sin ti es posible, ya la probaron mis labios, sabes que fui un solitario vagabundo, lo que crece entre nosotros ha conseguido cambiarlo.

Mi alma y mi ser son en este instante en gran parte tuyos, sin ti que me despojen de ello y me lleven a cualquier camposanto, puesto que aprendí a amarme a mi mismo, debido a que por ti me siento amado.

Escrito el 29/07/2014.

RECUERDOS DEL BELLO AMANECER.

Me hallo pleno de felicidad al poder ver tus ojos, de tener este instante para mirarnos fijamente, de sentir tu mano agarrada a la mía, y de notar cómo el influjo de tu sangre se aferra a mí, valiente y sin ira.

 

Nunca me he arrepentido de haberte encontrado aquel día, a voz en grito estabas clamando por una libertad que por la fuerza nos negaban, ni de la charla subida de tono en el que sería el café dónde brotó aquella mutua chispa, la que provocaría nuestro inesperado y maravilloso amor.

 

Evoco aquella noche en la que huimos juntos en la despedida, y aquel lecho entre cuyas sábanas se consumó la pasión surgida. Recuerdo también las tardes floreadas de Madrid en primavera, los paseos pausados recitando poesías en el Retiro, y los besos que robamos al viento, los que guardé en donde se guardan los más sinceros sentimientos.

 

 

Ojalá hubiéramos tenido la eternidad para nosotros, hubiera deseado tanto que un hijo nos perpetuara con su latido en el tiempo….

 

Mas me encuentro contento porque conseguí defender mis ideas, porque jamás me arrodillé ante nadie, por escribir mis pensamientos y tener el valor de publicarlos, por proclamar con honestidad lo que considero justo, lo que creo que no es sólo un ideal, sino algo posible que con sólo conseguir unir cada buena voluntad se conseguirá.

 

Te sonrío y puedo contemplar como me devuelves con dulzura tu sonrisa, puesto que elegimos morir sin que nos taparan los ojos, tu sangre se mezclará con la mía en el momento en que truenen los disparos. Pero no temas, estate tranquila, ya que nuestros asesinos no nos habrán ganado.

Llegamos a este mundo para ser felices y libres, y a tu lado, aunque perezcamos prematura e injustamente, habiendo usado únicamente para defender lo nuestro la tolerancia y la palabra, lo hemos al fin logrado.

 

(Dedicado a todos aquellos que perdieron y pierden su vida por un ideal. Porque aunque consideren que no servirá para nada, teniendo en su mayoría razón, los sueños de justicia y la ilusión, la creencia en un mundo mejor, hace que siga habiendo soñadores, personas que buscan incesantemente, que mueren habiendo tenido esa esperanza quizá ilusa, pero sensata. Por todos ellos, yo rezo porque no se extinga esa pasión nunca, para que haya siempre jóvenes que luchen por conseguir mantener esa llama, la del denominado rebelde, aunque en esta ocasión es por la mejor de las causas).

Escrito el 26/07/2014.

CANTO DE UN DESGRACIADO.

No quiero tristezas
a la hora de mi muerte.

Pedí lo que me haría libre
mas sólo me concedisteis un hueco en la pared,
un cuarto en un odiado lugar,
este sitio que es mi cárcel.

Soñé con esperanzas vanas
e ilusiones rotas,
pues busqué utopías
por parajes bellos.

Por todo ello que nadie llore con pena,
cuando acontezca al fin mi partida.

Y me preguntas iluso,
el porqué de vagabundo….

¿Acaso no me visto con harapos,
no observas como solicito limosna,
no me arrastro cual perro hambriento
buscando un hogar por los suburbios,
es que no ves que mi alimentación es lo más barato del mercado?

Mas mi hambre es de libertad,
perdida se encuentra la esperanza,
tremendamente cansada y sin salida
guarda silencio mi voz,
permanecere mi cuerpo melancólico en un rincón.

Porque todos opinan y exigen
sobre lo que debería ser mi camino,
y yo, débil por tener demasiada bondad,
cierro en este momento mi oído,
me quedo quieto, ya sé que solo soy dueño de mi soledad.

Muerto soy en vida,
mis verdugos fueron la gente a la que yo más quise,
por ello no deseo que nadie suelte ni una lágrima
cuando algún día hacia la oscuridad
mi desgraciada alma emprenda una huida.

Escrito el 23/07/2014.

CARTA DE UN HIJO ARREPENTIDO.

Padre, madre, aunque haya bastantes veces que no nos comprendamos, a pesar de que nos elevemos injustamente la voz, de las letras que nunca debieron existir, escritas en momentos de intensa furia y profundo tormento, deberíais saber que sois las personas para mi más importantes, dos de los seres a los que yo más aprecio.

Padre, qué decir, no soy perfecto, ni siquiera puedo llamarme un buen hijo, mi personalidad es soberbia y tajante, pero no te creas que por ello no te escucho ni te observo atento. Tampoco soy brillante, carezco de importancia en este mundo, me veo como un humilde zagal cuyo latido añora algo de libertad.

Madre, estuviste a mi lado en los peores momentos, me ayudaste a salir de la cama que era mi tumba, fuiste la compañía que con mi aislamiento sufría, por todo esto eras y serás sin dudarlo el principal motor que me guía. Y es que hemos pasado por tanto juntos….noches en vela de hospital, etapas de desconsuelo y de llanto, dolor intenso a raudales….y a pesar de todo, lo más importante es que siempre sentí hacia mi ese auténtico amor, el que jamás pone condiciones, sin saber si éste lo puedo dar yo.

Ya os lo he demostrado, no me merezco aunque me lo otorgueis ningún miramiento, pagué con vosotros mis propias frustraciones, mi impotencia mediocre, la desilusión que quizá me gané a pulso, y el fracaso que condiciona mis acciones.

Me puse rabioso como un niño malcriado, me enfadé con los únicos que desde que nací me habéis apoyado, odié el don más sagrado, que es esta vida que entre los dos me habéis dado.

Ya veis, no soy perfecto, soy tan sólo otro animal, un pordiosero que no merece ningún respeto.

Mas debéis saber que sois las personas para mi más importantes, dos de los seres a los que yo más admiro y quiero.

Escrito el 21/07/2014.

DIOS; NI CONTIGO, NI SIN TI.

Padre celestial, tengo que confesar que me inclino a pensar en que no creo en Ti.

 

Señor, nunca me inspiraste una total simpatía, aunque quizá fuera esto culpa de la mano del hombre, porque aunque era todavía un niño veía que detrás de tu nombre había intereses y ambiciones.

 

Sin embargo, puedo observar en mí, la enseñanza inculcada, por la culpa que guía mi rumbo, por la rigidez de mis actos, por el espíritu de ayuda al necesitado que me acompaña. También aprendí cómo debería ser un auténtico Cristiano, entendí con ello que no es mejor el que reza, sino el que ayuda calladamente a un hermano.

 

Dicen algunos que creen saber de tus misterios, simplemente porque leyeron unas escrituras interpretadas, siempre de un modo poco fiable, que su religión es la auténtica, que seguirla es tu único medio de salvación, presumiéndose así los elegidos, sin poder llegar a comprender que el único con poder de elección serías Tú, su improbable Dios.

 

“Los caminos del Señor son inescrutables”, por ello toda la Verdad en la que creen es falsa, puesto que sólo puede ser Él quien la conoce. Su proclamación (de la Verdad) es fruto de la mano de una jerarquía que utiliza el nombre más sagrado para fines no muy loables, que aunque no sean únicamente los económicos, podrían ser para satisfacer simples egos, pobres almas necesitadas de notoriedad, que excluyen aquello que no está de su lado, que rechazan cualquier pensamiento que se opone a su voluntad.

 

“Amarás al prójimo como a ti mismo”, ¿conseguimos hacerlo?, ¿no nos distanciamos formando comunas de Fe?, ¿no seguimos a instituciones que proclaman la Salvación de una manera frívola?. Puesto que la Salvación no está en función de pertenencia o no a ningún estamento, sino que debe encontrarse en el corazón y el discernimiento de Dios.

 

No obstante, admiro a los que tienen una Fe ciega, una sin dudas, porque al igual que esas personas que no se plantean los auténticos problemas que les rodean, aquellos que cierran sus ojos para no sufrir, que dicen con razón que no se puede hacer nada aunque esto les haga perder lo poco que les queda de humanidad, tu seguidor, el fanático de Ti, no sabe ni sabrá si es equivocada tu Palabra, puesto que su mente por seguirte, dejó de razonar, evitándose así los problemas que acarrea tener una mente y un alma libres, diciendo que la libertad es seguir tu voluntad, a pesar de que tristemente, jamás podrán saber cual es.

 

Por ello si es en tu nombre se mata o se adquiere poder, cuando debería ir contra todas las leyes existentes (las divinas y las humanas) el asesinar, puesto que si Tú decides que alguien desaparezca, únicamente Tú tienes el Don de que un latido deje de funcionar. Y con respecto al poder, qué decir, en vez de una bendición tendría que ser un castigo, que aunque recibido de buena gana, nunca sería un hecho de satisfacción personal, sino una pesada carga, un profundo sentido de la responsabilidad para con los demás.

 

Padre celestial, te confieso que me cuesta creer en Ti y en la bondad de la humanidad.

 

Cada cambio retrocede, vence el egoísmo al bien común. Mas diciendo esto yo no me salvo de nada, no soy mejor persona ni poseo esa Verdad que tantos anhelan, no he sido “iluminado” como piensan algunos creyéndose los elegidos, soy igual de pordiosero que todos, igual de cobarde e ignorante, en definitiva…..igual de animal.

 

Mi experiencia me demostró que efectivamente “El hombre es un lobo para el hombre”, y que Dios quizá nunca existió, al menos sé que sea por sugestión o no, en una etapa de mi vida te sentí, noté que estabas junto a mi. Ahí están mis dudas de tu realidad o ficción, de si fuiste sólo locura o sueño, o si te encuentras en verdad oculto en lo profundo de cada corazón.

 

Porque lo que debería importar, bajo mi humilde opinión, es la generosidad del espíritu, y no la semanal inclinación ante tu crucifijo, que aunque representa quizá la mayor grandeza, es preferible que ésta sea plasmada con esfuerzo y sacrificio en la tierra.

 

Porque otro mundo es posible, sólo hay que dejar de discutir y olvidar esos asuntos que sólo le conciernen a Dios. Quizá sea éste el único modo de conseguir finalmente acercarnos a ti, Padre y Señor.

 

Escrito el 20/07/2014.

 

 

ME DOY CUENTA.

Desde que no te ven mis ojos comprendí cuánto te quiero,
también que este mundo sin tí no tiene ningún motivo,
que sin tu sentido común mi rumbo se halla perdido,
que esta lejanía tan cruel hace que esté triste mi latido.

Las sonrisas que me otorgan otras damas me duelen,
porque sin poder compararlas me recuerdan a las tuyas,
todas las palabras pronunciadas me parecen que mienten,
todas menos las que en este instante escribo con mi alma y mi pluma.

Se fue lo dulce de tu esencia,
la busco como el más fiel de todos los perros,
entre este Madrid y la vasta extensión de su maleza,
entre la belleza de su altura y el ardor y horror de sus infiernos.

Mas no te encuentro.

Por ello en éste día,
en el que te añoro desde la que es mi cárcel,
me doy cuenta de mi estúpida osadía,
porque sin haberte expresado lo profundo de mis sentimientos te permití largarte.

Por esto deseo decirte que se encuentra irritada mi mente,
desde que tu no estas a mi lado,
que soy de la cordura disidente,
pues tu ausencia me hizo entender cuánto te amo.

Escrito para Marisa en su ausencia.

Escrito el 18/07/2014.

CAYA.

Caya miraba por la ventana al sol que nace, otro día, tal y como hizo ayer, sin saber si en el incierto futuro lo volverá a hacer.

La vida le había violado la inocencia, ya no creerá a ciegas en nadie, podrán llamarla suspicaz los ignorantes, pero nunca se les ocurrirá decirle cobarde.

Ha aprendido que debe mentir, que tiene que mostrar con falsedad una sonrisa, también que el dinero es necesario para su necesidad de libertad, si no se convierte en tu cárcel, si él no te posee.

La experiencia le enseñó que las buenas palabras no importan, que la voluntad humana depende de cada propio interés, que se proclama justicia comportándose frecuentemente con injusticia, y que cualquier hecho será interpretado siempre desde dos opuestos puntos de vista.

A Caya se le salta una lágrima, los valores que le enseñaron de niña no sirven, la honestidad raramente existe porque cada cual tiene un precio, pues todos venden su alma por una ficticia felicidad.

Ya no hay héroes, decía la canción, ella recoge su mochila, como cada mañana encamina sus pasos a la estación.

Nihilista convencida y disidente de este mundo, su cuerpo y sus formas podrán ser esclavas de las convenciones, pero su mente volará por tierras que ni los burócratas ni los necios conciben.

Escrito el 17/07/2014.

PERMITANME.

Permitanme estar triste,
oculto en mi cuarto,
que quiera estar solo,
en silencio, aguantando mi llanto.

Déjenme en mi remanso de paz,
en mis seis metros cuadrados de soledad,
no deseo las mieles del amor,
ni tampoco el calor de la amistad.

Tan sólo quiero ahogarme en mi pena,
morirme entre mis libros de existencia,
soñar con que otro mundo era posible,
aunque éste no fue el mío, pues resultó que yo no era invencible.

Me mantengo en un silencio a voces,
soy un muerto que vive,
latido cayendo en descenso,
corazón que deja de exhibirse.

Puse cuatro veces mi mejilla,
rompieron todos mis huesos,
destrozaron mis sentimientos,
mi vida es una cárcel, permitanme que en ella mi mente habite lejos.

Escrito el 16/07/2014.

POEMA INCONCLUSO.

Noche de melancolía y de deseo,
sabor a tu piel y en mi pecho un lamento,
tú sonrisa es el más bello de todos mis recuerdos,
y tú partida es sentida por mi corazón como su mayor tormento.

Dulzor que me ardes salvaje,
ausencia que mata por dentro,
Filipina de contoneo danzante,
lágrimas en mi rostro sin consuelo.

Agua cristalina y arena de Francia,
puerto soleado de San Juan de Luz,
cuida a mi hermosa flor en la distancia,
que este tiempo que transcurre despacio no sea mi cruz.

Poema de un sentimiento inconcluso,
aroma que trae la brisa del norte a mi cama,
lánguido latido que permanece en desuso,
rasgada en este odiado instante queda mi vida y mi alma.

Estrella de mar brillante,
remoto paraje de ensueño,
tú eres mi amor y mi amante,
en este oscuro Madrid sin ti te espero.

(Para mi amada y mi amante Marisa Belarmino)

Escrito el 14/07/2014.

AVE SIN RUMBO.

Respiro el aire puro de los Picos de Europa, abajo quedó Covadonga, su cueva, su vegetación, Don Pelayo la campana y su cruz, pero también cierto aroma de ilusión.

Recorriendo aquellos caminos sinuosos, observando pacer a las vacas, razono sobre la esencia del ser humano, y sólo consigo ver una inmensa oscuridad en la que se distingue en ocasiones algún haz de luz.

¿Qué soy yo? me pregunto, y puedo vislumbrar mi egoísmo, la desidia que me envuelve, este malestar continuo que me corroe las entrañas. Mis compañeros de viaje se burlan, no tienen mala fe en sus palabras, únicamente es que no saben como entender a una mente que piensa y siente de manera diferente, a un alma que quizá ha nacido extraviada.

Lagos entre montañas, en el agua se refleja mi cara, parece cansada. La melancolía ronda mi cabeza, evoca a unos padres ya ancianos, una vida pasada, un desperdicio no enmendado que jamás retorna.

Continúan mis preguntas, ¿he aprendido algo? y me muestro como un niño, soy aquel temeroso zagal que tiene que pedir permiso para hablar, que ruega poder encontrar un sitio que le otorgue un poco de anhelada libertad.

Cojo un puñado de tierra con mi mano, que noto como se deshace y se desliza con ella, todo mi cuerpo es en este instante polvo, ceniza de un mundo que su tiempo nunca frena.

Olvidado por todos, querido con condescendencia por su pena, siendo arena que emigra, ave sin rumbo a la que nadie espera.

Escrito el 11/07/2014.

DÍAS

Hay días en los que no importa si nace un sol radiante o cae una lluvia incesante, en los cuales un halo de melancolía persigue tu espíritu, días que te sorprendes a ti mismo observando a esa persona que se encuentra a tu lado, minutos de claridad en los que caes en la cuenta de cuanto la amas.

Instantes en los cuales cualquier gesto amable es un triunfo, en los que deseas elevar la voz del susurro cobarde que ocultan los corazones, gritar al viento ese sentimiento sincero que sientes, el que no puede ser descrito por simples palabras aunque seas el poosedor de la más lúcida mente.

Son momentos tumbado junto a ella en la cama, en los cuales crees tener a la eternidad agarrada con tus manos, en los que olvidas el dolor que produce la vida, días en los que sueñas que eres feliz y al despertar descubres su sonrisa.

Escrito el 09/07/2014.

COMO TITERE ENTRE CUERDAS INVISIBLES.

(Idea concebida y sacada de un texto de Ana Hernando, que mi agradecida persona ha escrito con su toque personal).

Lucho hasta la extenuación por evitar que me rompas,
obviando la sangre derramada y el dolor de las fracturas que siente mi pecho,
e intento ignorar el abatimiento que produce en otros mi descenso,
ya que es una huida que me conduce a mi propio infierno.

Me he cortado el labio,
por equivocación lo estrangulé en un lugar oculto,
el del sentimiento hacia ti guardado.

Todo lo hice para levantar un camino de piedras hasta tu frágil cuello,
sin llegar a reconocer tu mirada,
observando el rastro de color púrpura que ostentas debajo de la cuenca de tus ojos.

No consigo recorrer la senda que me guía por tus agarrotados dedos,
no puedo, jamás puedo,
puesto que no sé seguir escogiendo palabras que me permitan un bello lenguaje, uno eficaz,
uno que al fin logre abrazar tu cabeza,
para tentarte a seguirme,
para que el ardor de su brasa nunca olvides.

Descubro como en un instante me abandona la cordura,
noto como brota mi voz clamando su angustia,
puesto que continúo siendo como un títere atrapado en tus férreas manos,
esas que con su sutil maestría manejan entre cuerdas invisibles mi anhelante y esperanzada alma.

Escrito el 08/07/2014.

UNO DE MIS MEJORES RECUERDOS.

En mi recuerdo siempre estará una tarde de domingo, en el que estamos en un jardín con caminos repletos de lavanda y rosas, sintiendo una sensación de alegría y de calma, y tu figura imponente que en ese instante me pareció la más hermosa de todas las cosas.

Tu pelo cano lo movía con suavidad el viento, arrugas de experiencia surcaban tu rostro, por ellas se derramaban lágrimas tan valiosas como el oro, pues ver tu ilusión y tu alegría es para nosotros el más preciado de los tesoros.

Caminaría tres días sólo por contemplar un instante tu sonrisa, recorrería el mundo por estar para siempre a tu lado, rezaré a nuestro Dios para así reducir tu posible sufrimiento, pediré que el amor que siento tuyo te lo devuelva Él mitigando tus lamentos.

Porque tu felicidad no la paga el dinero, y la mía es verte a ti sonriendo.

Por ello en mi recuerdo siempre estará una tarde de domingo, y tu expresión emocionada al descubrirme a tu lado, el sabor en mi mejilla de un beso tuyo, y al notar tu caricia el más dulce de todos los tactos.

Escrito el 29/06/2014

Dedicado a mi abuela María del Sagrario Calderón Muñoz.

A VECES.

En ocasiones tengo la sensación de vivir como en un sueño, y pienso que estoy durmiendo sin tu calor entre sábanas frías, que tu compañía es únicamente una mera ilusión, algo que en su delirio y su deseo mi mente creó.

El horror y la belleza de este mundo que no es mío me pertenecen, anidan como miles de destellos en mi forma de sentir y de ver, tú eres todo lo puro que pudiera habitar en ello, ese auténtico amor que siempre esperé.

El olor ideal es el que exhala tu piel al sentir el contacto de mi cuerpo, eres como el ácido sabor de una fresa salvaje, esa que al amanecer te traigo de aquel lejano bosque, ese en el que habitan mis monstruos, mis brujas y esas dulces hadas, las mismas que en tu ausencia mitigaron tiempo atrás la soledad de mi alma.

Y es que tengo la sensación de vivir como en un sueño, en el que estás tú, en el que no soy yo, en el que me amas sin miramientos.

En él noto como anhelas mis labios, como te estremeces al acariciar mi cuerpo, y temo que el contacto de una inocente mano mientras te duermo, evapore esta incierta esperanza en la que contigo me encuentro.

Porque no quiero despertar a otra vida para ver la realidad si tan sólo en la mentira y la ilusión te hallo.

Me entrego por completo a Morfeo porque tu sueño es mi felicidad, eres la única fuerza que me hace emprender un vuelo en el que deseo que juntos descubramos nuestros mutuos sentimientos en libertad.

Ya que tu eres esa Diosa a la que adoraré y amaré hasta la eternidad.

Escrito el 29/06/2014.

EL MÁS PROFUNDO DE SUS SUEÑOS

Miró lánguida a través de la ventana, hacía algún tiempo que de su boca no brotaban palabras, el silencio se había apoderado lentamente de su vetusta alma. No pensaba ya en el mañana, y el presente se le había olvidado, vivía de recuerdos de su infancia; su madre hilando en la rueca, su padre con una vara en el olivar, la abuela limpiando judías, el abuelo agonizando enfermo tendido en el sofá.

Al otro lado del cristal crecian rosas, le habían hecho recordar la ausencia de su amor, un gallardo que reposaba en su tumba, cuyos brazos no le daban ya una ardiente pasión.

Sus ojos en este momento no soltaban más lágrimas, y sus labios no mostraban una gran sonrisa, la juventud la perdió hace bastantes albas, y al anochecer una demencia secuestró todo aquello que le quedaba de razón.

La alegría y la ilusión por esta vida hace años se esfumó de su lado, mas en el momento de su callada despedida se encontraban allí reunidos todos sus hijos, los que sacó adelante con mucho esfuerzo, haciéndolo mientras pudo lo mejor que supo.

Ahora ellos celebraban el cumpleaños de esa gran dama, pero ella ya no discernia casi nada en su entendimiento, sus días eran en este instante como nebulosas blancas, y sus interminables noches como una oscuridad sin estrellas.

Ella oía un murmullo, sentía levemente el tacto de sus manos, veía sombras entre luces, que eran movimientos ante su mirada casi ciega y tristemente cansada.

De camino a su cuarto dislumbró a su hijo no nato, el que murió sin poder exhalar un minuto de vida, y clavó su vista en un rincón de su cuarto.

En el calor de su lecho le pidió que la llevase consigo, y al fin soñó el más profundo de sus sueños.

Su cerebro se paró ante su deseo, y su Dios se llevó el espíritu de ese anciano cuerpo.

En un día de lluvia en nuestros corazones, una plácida sonrisa se refleja en su inerte rostro, pues después de una plena existencia, la eternidad en la que tan fielmente creía ha hallado.

(Escrito para mi abuela en sus últimos tiempos)

Escrito el 28/06/2014.

EL SONIDO DE TU VOZ.

Mírate en el espejo, ese que refleja tu rostro, el que se encuentra en frente tuyo.

Observa ahora a este ser decrépito, que consiguió en su lejano pasado un doctorado en filosofía. Prometías tanto en aquellos días….. sin embargo, casi nunca realizabas aquello que te proponías.

Coge un papel limpio e intenta plasmar algo cruel, pero preséntalo de una forma sutil y bella, y di la verdad, grita que mueres por dentro, que vives en un mundo que posee cuatro latitudes que son las rejas de tu cárcel, celda en la cual el horror se crió en tu pupila, que al crecer contrajo matrimonio con tu perpetua melancolía, decidiendo ambos sentimientos hospedarse juntos en tu pecho.

Latido que esparce tu sangre por la moqueta, que mancha de lágrimas las sábanas.

Sí, mírate ahora, en el momento en que comprendes que perdiste hace tiempo tu amor, justo en aquel instante que te abandonaste, en el que olvidaste el rumbo de la senda que te podría haber hecho feliz. Todo por tu indecisión, por tu cobardía, por escudarte en una enfermedad, la misma que expresaste con brillantez en un ensayo, cuyas palabras nunca saldrán a la luz, cuyo borrador guardaste bajo llave para siempre en un cajón.

De repente suena el teléfono, su estridencia me despierta de mi letargo, al otro lado escucho tu sugerente voz, disipándose así mi pesadilla gracias a la dulzura de tu susurro, al ‘’te quiero’’ que al final de nuestra conversación me otorgas.

Me sorprendo con mi pluma en la mano, una hoja en blanco debajo de ella está aún por escribir, todavía no terminé mis estudios de filosofía, mas tomé la determinación de volverlos a emprender.

Veo en este ocaso el reflejo de un hombre joven, en cuya existencia se vislumbra un incierto horizonte. Esta persona que soy yo mismo tiene que escribir una gran obra, la más importante de todas, la que únicamente puede componer mientras respire, que no es otra que la de su propia vida.

En ella desea encontrar su libertad, quiere hallar la eternidad para poder amarte, y la esperanza necesaria para no ahogarse, pues anhela una ilusión que le haga soñar con un mundo alegre, junto a aquello que más le importa, aquello que se encuentra del resto que es un sinsentido aparte.

Escrito el 17/06/2014

CANTO A LOS ADIOSES.

(Este escrito está dedicado a todos aquellos que pasaron por mi vida y ya no están a mi lado, los valientes que recorrieron un trozo de su trayecto conmigo.

Va para todos los que se toparon con mi inaccesible e incomprendido a menudo muro).

Sé muy bien que a veces no resultó fácil, que a dos días felices les seguían dos semanas de profunda tristeza, entiendo que mi boca poco habla y sonríe, y que una incesante lluvia en mis ojos anida.

También sé que en ocasiones sentiste miedo, y que al contemplar tu bienintencionada condescendencia no quise aunque lo deseé, desatar una tormenta, que no te diste cuenta de que yo si lo hacía, del dolor que ante ello en mi corazón acontecía.

Comprendo que mi moral es como un rayo lanzado a tu conciencia, que mi voz de trueno ruge ante lo que considera injusticia, también que me equivoqué en muchos de mis juicios, aunque más se confundieron en los que hacía mi se produjeron.

Todo en mi tiene una razón oculta que nunca llegarás a comprender, si me alejé fue porque pensé o sentí algo, porque quise desaparecer, y no buscaré tus huellas por la arena, no te guardaré rencor.

En cambio te doy las gracias por intentar seguirme en mi camino, uno ajeno a la desidia, uno que se encuentra paralelo al que es por todos conocido. Gracias por restarme la soledad que tu despedida me da.

Pues vivo en un mundo aparte, y en mis escritos no se hallará jamás una compañía eterna, ellos desaparecerán como yo a su tiempo, al olvido caerán, se diluiran en el licor de su lamento.

Nuestro tiempo culminó como la cera en la vela, mi pecho claudicó e hizo caer de su cielo tu estrella, y aunque de mi mente te encuentres ausente, debes saber que mi alma siempre te añora y te recuerda.

Escrito el 16/06/2014.

SOLAMENTE TÚ.

Eres esa cálida luz que moldea una sonrisa en mi rostro,
el rocío que cada mañana está adherido a mi piel,
la sabia cordura en un mundo enfermo y totalmente loco.
La que pone mis pies en el suelo,
aquella que me proporciona una adulta serenidad y sensatez.

Eres también la más bella flor que mi pupila observó,
la única que contempló mi ser tal cual es,
la que supo hallar con paciencia mi esencia,
aquella que disipó la soledad de mi corazón con su sola presencia.

Brisa que me acaricia el alma,
viento que eleva mi espíritu,
huracán salvaje en la cama,
tempestad de alegría golpeando con ímpetu.

Eres olor del más preciado perfume,
sabor dulce de fresas en primavera,
eres pasión para mi reservada, coherencia presente,
hermosa dama que descubro por dentro,
a la que cualquiera observa por fuera.

Fuego en la mirada,
ardor en mi cuerpo,
seda en el tacto,
canto de vida en mi pecho.

Eres ante todo la mujer que me inspira,
sobre todo una digna y respetada persona,
el amor que siento bien dentro,
solamente tú eres mi amada.

Escrito el 15/06/2014.

FUEGOS ARTIFICIALES.

Cuatro ruedas, dos asientos, un par de amigos, la oscuridad de la noche en la carretera, música melancólica que me trae a la memoria tu recuerdo, ese que a todas horas flota en el viento.

Añoro tus abrazos, anhelo unos besos, me siento tranquilo y en soledad, noto una profunda tristeza, lo que parece ser en mi un interminable abatimiento.

Tú, que eres como esas luces resplandecientes que iluminan el horizonte, así de vivaz y alegre, poseedora de tanto brillo y de un poderoso fuego ardiente, a ti vuelvo mi vista como casi siempre ausente, cegada al desear tu amor, intentando rozarlo con mis dedos, para luego perderlo con la bruma, sintiendo con desasosiego como se esfuma de mi boca el inolvidable perfume de tus besos.

Pienso en ti, en tu felicidad, en lo arrastrado que a veces soy, en mi total carencia de libertad. Me vienen a la mente conocidos gorriones entre rejas, aves más jóvenes necesitadas de comerse este mundo, cuyas alas deben conducirlas a un existir alejado de lo que les hace daño. Mas yo soy yo y mis circunstancias, impotente ante el torbellino que envuelve mi vida, al menos espero que emprendan ellas el vuelo, a pesar de que mi persona se quede contemplándolo con lágrimas desde su tierra baldía.

La goma y el asfalto me guían a mi destino, que no es más que escribir este texto, mis manos durante el trayecto sostienen el plástico de un portaminas, su suavidad, cuya punta quiere esparcir su contenido en una hoja en blanco, una que se perderá con el tiempo, que caerá en un perenne olvido, como tantas sin ningún valor, como muchas que muestran el dolor de su autor.

Textos salidos de noches rodeadas de fiesta, en las que unos fuegos artificiales me hacen sentirte bien cerca, disipando así el temor de mi débil pecho, escapando de este modo de mis sentimientos su pena.

Escrito el 14/06/2014.

 

NO SON SÓLO UN PAR DE PALABRAS.

Amar es mirarse frente a frente sin que haya tan sólo entre los dos pasión y rosas, sino un dulce susurro y una bella imagen del otro que ronde a cada instante tu mente.

Ser conscientes ambos de vuestra mundana imperfección, y a pesar de todos los males descubiertos quererse.

Conocerse despacio, recorrer su cuerpo con tus manos, acariciar su pecho mientras notas como se acelera su latido, sintiendo al hacerlo un beso suyo pasional y verdadero.

También es proyectar un futuro incierto, uno en el cuál puede que ninguno de los dos estéis, mantenerse leal y fiel sin serlo únicamente en la palabra, y entregarle a tu compañera cuando sea preciso desnuda tu alma.

Cuidarla cuando esté herida, recibir el calor de un abrazo después de una noche entera bajo la tormenta, tener paciencia ante sus defectos, aguantar viento y marea porque su corazón compensa lo peor que en ella se hospeda.

Es locura y cordura, momentos de prudencia y de valentía, en ocasiones odiarse pero siempre añorarse, es encontrar una ilusión mutua de un horizonte unidos, un deseo de hallar tus ojos en los suyos y construir un mundo ajeno al resto.

Tener dolor ante su ausencia y alegría en el reencuentro, es darte por completo y dejarla libre para que sus alas si así lo quieren emprendan hacia ti el vuelo.

Porque ayer, en la oscuridad de mi cuarto comprendí que te amo, y que no son sólo un par de palabras, sino un sentimiento que crece en mi, uno que hacía ti Marisa en mi pecho tengo.

A Marisa Belarmino.

Escrito el 10/06/2014.

GRITO DE AUXILIO.

Hermosa ave de madrugada, tú que vienes a mí si con suavidad una brisa te atrae, bella mente a la que le sigue la luz de su rostro, cuyo mirar de honesto deja a cualquier pecho sin habla, a cualquier inocente pulmón y latir sin aliento.

Te ahogas en un mundo que observas lejano, deseando expresarlo con intensidad en un cuadro, uno que aún ninguno de tus pinceles pudo empezar, aquella obra maestra que haga a toda persona sensible una esperanza gritar.

Sin embargo, permanece en ti un sentimiento ambiguo, uno de amor y odio ante aquellos seres que te asfixian, hacia los mismos que con sumo celo te protegen. Ellos atrapan sin saberlo tu tiempo, ese que se escapa raudo de su juventud,  uno que se envuelve a cada instante más en sufrimiento.

Esa ave que vino a mi de madrugada, la que ha perdido su belleza para mostrar algo horrendo, ahora se refleja en mi espejo, en otra noche de insomnio y de llanto, en otra de olvido y de lamento.

Únicamente a ti te ruego que no desfallezcas, lucha por tu propio vuelo, pues esa es la libertad que siempre quisiste, la existencia a la que aspiró aquel rebelde corazón al que yo tanto aprecio.

Mas no tengas miedo del trueno ni de la falsa sonrisa, cree tan sólo en ti y en tu demostrada valía, no hagas caso jamás a los murmullos del viento ni a aquellas experiencias que tu entendimiento considere podridas, ya que poseen unos principios que sabes muy bien que están caducos, unos que algún día desaparecerán como si hubieran sido únicamente un mal sueño.

Nada de todo esto te sirve, por ello te pido tanto en esta como en todas las albas, que aprendas a vivir dignamente tu vida, intenta eternamente hacer que crezca tu alma.

Escrito el 09/06/2014.

EL TRINAR DE LOS GORRIONES.

Cuatro paredes eran en este momento como una vida entera, tabiques de un sabor agrio aguardaban con impaciencia, por una ventana lateral se vislumbraba la frondosidad de unos árboles, sus ramas estaban repletas de pájaros que se encontraban ajenos a tanta solemnidad, a tanto misterio, pues no comprendían las palabras que brotaban de aquellos labios, los de esa mujer que estaba vestida de blanco, que albergaba la información de la ilusión o del desconsuelo.

La que hablaba lo hacia con tono grave y un ritmo pausado, los que escuchaban con suma atención eran dos, una pareja que cogía con fuerza un sentimiento entre sus manos, que se hallaba envuelto en sudor, que se encontraba en la boca de su estómago. No querían dejarle escapar, para que así siguiese sangrando en el pecho de ambos, siendo el amor verdadero el mencionado sentimiento, lo que sentían más que nunca en ese momento.

Después de una breve introducción a modo de saludo, un nudo con la explicación de la enfermedad y de sus efectos, llegó el desenlace de la que era una segunda y definitiva opinión.

Mientras que la primera parecía cercenar su existencia condenándola pronto al olvido, a no volver a oler jamás los pétalos de ninguna rosa, a no sentir nunca más el roce del mar en su ombligo, ésta les dio un soplo de esperanza, un ánimo renovado de lucha, un resquicio por donde huir de la muerte, viendo cómo una puerta que amenazaba con cerrarse por completo, tenía quizá una abertura por la que poder observar el sol, por la que poder notar en una nueva mañana en el rostro la brisa.

Salieron juntos a la calle ese día repleta de luz, dieron unos pasos y ella giró su cabeza, no pudo ver entonces lo que únicamente era un hospital, sorprendiéndose al contemplar un edificio de fe ante sí, no uno de desolación, enfermedad o sufrimiento, más bien un lugar donde sanar el cuerpo, uno en dónde en ocasiones este amargo y cruel mundo te guía a una posible salvación, y te da la opción de proyectar más instantes, de sentir más momentos intensos.

Se sentaron en un banco de madera al frescor de unos álamos, la sombra cobijaba su inmensa alegría, se miraron frente a frente con lágrimas en los ojos, y se abrazaron sin soltarse.

Mientras, los gorriones que eran testigos trinaban, elevaban su canto hacia el cielo, en el pensamiento de los amantes el ataúd se cerraba, ellos aún no se encontraban dentro.

Hacia un horizonte incierto caminan, uno en el que hay puestas ilusión y esperanza, uno en el que todavía hay mucha vida, uno en el que una bella melodía todavía algún pájaro entona.

(Dedicado a mi madre y a todos aquellos enfermos de Cáncer).

Escrito el 07/06/2014

CENTRARSE.

Olvidar el pasado y no pensar en el futuro, respirar tan sólo presente, hacerse cargo de los objetivos uno por uno, no dispersarse en lo que harás, ni en aquello que sin conocerte bien de ti dirán.

Seguir un camino propio sin que nadie te imponga tu deber, ser honesto en la palabra, que tus actos demuestren lo que tu persona es.

Preocuparse lo necesario e inevitable de los asuntos que no estén en tus manos, ocuparse de aquellos que si lo estén, no ser insensible ante el mal ajeno, hacer un compromiso contigo mismo que realmente desees realizar.

Con sinceridad preguntarte que quieres en tu transitar por este mundo, e investigar los pasos que dar para no perder ese rumbo, no desaproveches el momento, cada minuto es importante en tus proyectos.

Mas no hagas que se agote tu físico, no permitas que caiga exhausta tu mente, dosifica con inteligencia tus esfuerzos, ante todo sé feliz en tu trayecto.

Jamás tengas prisa, nunca te detengas, sé valiente en la caída, comportate con humildad cuando venzas.

Llegarán situaciones frustrantes, instantes en los que notarás cómo tu existencia zozobra, no desfallezcas cuando te cruces con los embates del tiempo, pues éste sólo es tuyo, que no se apodere de él el viento del lamento.

Sé consecuente, intenta vivir la vida que quieres, todos tenemos nuestros límites, aprovecha tus virtudes y rompe las barreras que tu desarrollo prohíben.

Tú eres un ser humano, nadie puede arrebatarte la dignidad de ese nombre.

No permitas que ningún rey o estúpido burocrático te observe por encima o te arrincone con desprecio a un lado. Ellos no son más que tú, al igual que tú no eres más que ellos, cuando os descubráis en el ataúd, os daréis cuenta del absurdo del orgullo y del abolengo.

Es necesario que te reafirmes, que seas alegre en tu camino, desafía para ello a cada amanecer, gritale que al menos hoy continuas estando vivo.

Escrito el 04/06/2014.

SIN PALABRAS.

Daza daba pasos pensativo, una persona muy querida, alguien cercano, le dijo que tenía la sensación de que él aposenta un temor, un miedo bastante común a ser feliz. Ahora tenía pareja, una que al parecer le amaba, pero tanto su postura como su actitud permanecían estáticas, paralizadas en un estado inusual ante los hechos de melancolía.

Cavilaba sobre cuál tenía que ser su respuesta, si debía escribirla o callar, pero el impulso de hacerse comprender  pudo más que su prudencia, y en la soledad de su cuarto tecleó lo que después sería publicado en su modesto blog.

Daza expresó en su texto la continua sensación de sufrimiento, de ahogo y de angustia. Plasmó la imagen de un puñal clavado en el pecho, que sangraba con violencia, pues vive en una sociedad que rara vez le comprende, que le es a él como a otros absolutamente ajena.

Le enseñaron unos principios honestos, aprendió a sentirse valioso, le mostraron el camino de ayuda al más necesitado, mas cruelmente descubrió que nada de aquello era verdad, lo que le hicieron creer era falso, tales principios una carga con la cual convivir, además su valía, aunque objetivamente exista, a menudo es y será despreciada. También se dio cuenta de la mentira del más necesitado, que en su mayoría existe amodorrado, y de los que dicen luchar por su ayuda, de los que silencian su molesta conciencia otorgando lo que es tan sólo una limosna.

Sin embargo, y aunque lo parezca, él no se veía especial, se observaba como perteneciente a esa misma escoria, sus logros hacían salir unos milímetros el puñal de su herida, pero el acero continuaba ahí, desgarrando su vida y su alma.

Decidió entonces preguntar al que la mencionó lo que significaba para él dicha palabra, pues ninguna felicidad ni tristeza plena existe.

Daza lo que únicamente intenta atesorar son momentos bellos, minutos que dejen un dulzor especial en su boca, instantes agradables que paren el tiempo.

Ya que sus palabras de melancolía no son él, al menos no son su yo completo, es más bien un compromiso, pues en sus textos intenta relatar la realidad de gente indefensa, que es incomprendida, de aquellos desterrados de la locura que no obstante no están del todo cuerdos.

Por eso muestra una realidad cruda, quizá porque vio cercenadas demasiadas existencias.

La suya pudo estarlo, pudo ser una más de ellas, por esto con su pluma y con su grito, siempre apeló y apelará por una eterna y descarnada lucha, por una batalla sin tregua.

Quizá nunca será feliz en un sentido formal, también sabe que jamás permitirá que se apodere de él una tristeza que detenga sus pasos.

Rebelde será hasta su tumba, y buscará hasta el día en que tenga que morir del mundo su alegria y su belleza.

En contestación a tu mail.

Escrito el 03/06/2014.

EL RETRATO DE LOS CINCO.

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En esta obra nos ha perpetuado una artista que amanece, mi opinión siempre humilde es que posee talento, y su pincel debe y puede dedicarse a cumbres cada vez más altas, pues lo suyo no es plasmar únicamente meras figuras, sino lo que esconden éstas, sus esencias e incluso sus almas. Este es mi parecer, y si viniera un docto maestro expresando lo contrario, pensaré que es debido más a no perder su estatus que a ser objetivo, ésta es la fe que por esta pintora cuyo nombre es María ostento.

Entre los retratados constituimos una orgullosa familia, la nuestra. No es ni nunca será especial, pero es la que nos es propia. Tempestades se desataron bien pronto en su seno, odio con sabor a amor, asfixia interrumpida por el abandono, dolor de no tener elección, y decisión pendiente de un rey impasible que permanece altivo en su trono.

La melancolía que a menudo reflejamos en el rostro se respira en las paredes de un hogar que se tambalea, se encuentra varada en tierra baldía, separada de mi añorada Madrid, de esas vetustas calles vivaces y castizas.

En el interior de estas paredes cada segundo es eterno, cada hora un suspiro, dos de sus miembros se hallan de ellas ausentes, mas jamás nos han olvidado a los que permanecemos.

Cicatrices curadas con vinagre y sal, sangre que ningún vampiro aprecia, deseos de escapar en el sombrío futuro y de permanecer al cuidado perenne.

Ellos son mi principal inspiración, aquí presento a mi familia, posiblemente no sea la más tolerante, ni mucho menos la más divertida, tampoco aunque en ocasiones lo parezca la que se detesta intensamente. Pero lo que sí es y será, al menos para mi cuerpo y mi mente, es la más amada y querida, la más odiada y sentida.

Escrito el 01/06/2014.

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DESEOS.

Desearía una casa que ostentase nuestro nombre,
ver la alegría de un zagal crecer a mi vera,
vislumbrar en lo alto de un monte,
aquello que ansía mi latido en espera.

La sangre y el pecho de mi madre sano,
la ausencia de preocupación del amado padre,
ver cómo tiende su Dios una mano,
que con su infinita bondad por siempre los ampare.

No quiero ningún triunfo regalado,
ni altares bellos pero huecos,
un espíritu que se encuentre varado,
tan sólo de ti un auténtico beso.

Necesito algo que sea sincero,
un trayecto sin mentiras,
un compromiso eterno,
el mío propio con la vida.

Preferiría un mundo más amable,
carente de falsedad e hipocresía,
donde verdaderamente se dijese lo que se hace,
en el que la mayoría actuase con valentía.

Haber merecido con mi sudor un tejado,
no tener que escribir por tantos muertos,
así es el existir del marginado,
del que yo únicamente pretendo plasmar su lamento.

Túnel de oscuridad,
locura incesante,
ostracismo a perpetuidad,
pacto contigo mismo de lucha constante.

Este es mi más preciado deseo,
el intentar cumplirlo sólo es un sueño.

Escrito el 28/05/2014.

EL CUENTO DE SUSANA.

La conocí una cualquier noche de primavera, una repleta de humo y de notas de Jazz.

La descubrí tal y como ella es de misteriosa, su mirada melancólica cautivó el temblor de mi habla, que desde entonces intentó recitar su primer poema, el único que escribiría como verdadero, no uno que reflejara amor, así como tampoco pena, ni belleza ni soledad, tan sólo ese sentimiento confuso que se apoderaba poco a poco de mi cuerpo.

Quizá sea éste únicamente de dulce empatía, un deseo desesperado de amistad, un instinto fraternal de protección, puesto que vi en su persona lo que hace tiempo en mi escritorio está escrito, mi palabra se encuentra en ella hecha carne, el personaje que creó mi mente está en esta mujer existiendo.

Es mi reflejo, pues su vacío es el mío, su tempestad la que siempre habitó en mi pecho, y nuestra cárcel es la vida que otros nos impusieron.

A veces la contemplo paseando por el pueblo, entre sus jardines se pierden mis ojos, se difumina con el color del paisaje, y noto como en toda mi obra su ser se esparce. Porque ella es mi yo joven y femenino,  es una diferencia de mi constante, se halla en mi pluma mientras camina solitaria y pensativa por estas reales y vetustas calles.

Hoy soñé que de sus homoplatos brotaban vigorosas alas, que frente al espejo se veía al fin desnuda tal cual es de rebelde y de salvaje, poseedora ella de un alma tan bella que no puede más que reflejar un espíritu noble, y la despedí de este modo desde el balcón de mi cuarto, ese que se encuentra ahora vacío sin su envolvente esencia.

Entonces es cuando levanté mi mano esbozando en mi rostro una sonrisa, pues con felicidad y tristeza comprendí que en este momento ella era libre, y que así se debería mostrar, pues voló al traspasar la irrealidad de mi texto, que sin su realidad estará plasmado siempre en un papel muerto, en uno sin ninguna importancia, uno que se esconderá en el cajón del olvido, y así se mantendrá perenne en él, así estará unido eternamente a mi alma.

Escrito el 27/05/2014.

EL CORTO

Brotan imágenes desde el ordenador hasta mis pupilas, recorren un camino que yo mezclo con el licor de mi escritura, y una voz se apropia de mi pensamiento, dice palabras que me son tan familiares que podrían sin hacerlo salir de mi pluma…. Porque desde que nací me enseñaron la individualidad de mi persona, pero a la vez ella se siente como multitud de ellas; la que odia y la que ama, la que ríe mostrando su melancolía, la mediocre que jamás creerá ser brillante, a pesar de que alguno así con su razón lo considere.

Soy un ser ajeno que sueña su vida, que nota sin comprenderlo del todo cómo está muerto. Oigo en el mercado ruido y silencio, trasiego de un capital al que no quiero pertenecer, con el que convivo, por el que lucho para poseer mi propia parcela, tal como hicieron mis padres, cuyo sudor me sacó adelante, como lo hicieron los suyos para cumplir su proyecto, del que yo soy ahora la cúspide, la culminación de sus callos y de su esfuerzo.

Mundo de incomunicación, estatuas ante mi voz pausada, que no grita porque no puede, pues sería despreciada como la libertad de mi alma.

Me encuentro en frente de una burocracia que no entiendo, leyes que revuelven mi enfermizo estómago, puesto que soy un individuo que sólo desea expresarse por medio de este arte, aunque veo el mundo que lo rodea contaminado y sin sentido. Por ello ruego ser algo más que ser un mercenario del papel en blanco y la letra vacía, cuyo triste y único valor estriba en la moneda del prosaico.

Ante esto me lavo las manos, me olvido de mi y del universo, soy un ser sin esperanza, un hombre falto de ilusión que observa como sus padres comen y callan, entreteniéndose como están los dos con el juego de su lamento.

Más incomunicación, entre ellos y yo, entre mi persona y el mundo. Retorna el aburrimiento de vivir, me ahogo en esta existencia en la que me escondo a través de un rostro impasible, que busca en otros su motivación, que desea aprender sintiendo y mostrando emoción, ya sea ello para mal o para algo que le impulse a ser mejor.

Sociedad joven convertida en adultos inertes, y yo quiero en ella tantas cosas….

Quiero amar a esa mujer que pisotea mi sentimiento, necesito respirar aire puro, poseer entre mis manos algo bello, pero frustro todos mis sueños, como hicieron antaño aquellas personas a las cuales conozco, pues soy sin remedio un espejo de ellos.

Escucho sermones en los que no creo, peroratas de salvación, gente que proclama un mundo justo, y descubro que en ello no tengo fe, mire a donde mire sólo vislumbro un desierto, y yo, figura ingenua e impotente, me encuentro en su inmensidad, sin saber jamás hacia dónde debo guiar mis pasos, sin entender nunca dónde terminarán.

Apago la pantalla que ahora se halla en oscuridad, contemplo lo negro de mis pensamientos, y siento el deseo de continuar en la lucha, necesito renacer en el alba, descansar ahora en este ocaso, para poder mirar con dignidad al sol en la próxima mañana.

Escrito el 26/05/2014.

POEMA I.

El siguiente texto está escrito a dúo, no tiene título, puesto que la mano que lo concibió no se lo puso o no me lo dijo, y yo con humildad y respeto no me atreví.

 

Su autora principal se llama Ana Belén HERNANDO ESPADA, la idea y realización del bello boceto que lo ha inspirado son suyos, este servidor únicamente le dio un toque propio, como la ensalada ya realizada en su conjunto a la que se le deseara dar un toque final.

 

Mi agradecimiento es para ella, por permitir colgar en mi blog lo que es en esencia suyo, y por recientemente denominarme como amigo.

 

Con mi total aprecio y comprensión.

 

Daniel SANCHEZ MARTIN.

 

Acuchillarme,

una y otra vez,

para así dejar un reguero de ti,

pozo con sed,

agua que eres de ceniza,

madre que me dio la vida.

Podrías sentir mi presencia junto a la tuya,

en este espejo que refleja mi impotencia e indisposición.

En un intento de amarte quizá desesperado,

te permitiría lamer mis dolorosas sienes,

pues estamos las dos cogidas de la mano,

en esta eterna ceremonia de muerte.

Pudieras hacerlo así,

continuar notando mi cuerpo de esa manera,

como si él no hubiera crecido,

como si mi alma aún estuviera en espera.

Soy ese idéntico embrión que en tu vientre se hospedó antaño,

cuyo pecho siempre pugna aunque se encuentre lleno de duda,

ya que no sabe si abandonar un baile que no tiene sentido,

o continuar buscando ese idílico vals

que inunde su rumbo de pasión y de ruido.

Constante repetición,

ley que nadie escribió,

retorno sin fin,

volver de nuevo hacia ti.

Avanzo otra vez,

escalo con esfuerzo a aquella arista,

una que forma parte de mi,

que se encuentra presente en mi travesía.

Y mientras,

te estiras y te contraes,

derramas una de tus raíces,

sellas mis temblorosos labios,

acallas el clamor de mi boca.

Me encomiendo a un imposible,

me observo como una necia imposibilitada,

que cierra de un golpe su puerta,

que no sabe si la abrirá en el alba.

Y me atrapas,

otra vez estoy amodorrada entre tus brazos,

inclinada en tu suave costado,

amarrada a tus fuertes lazos.

Baila el aroma del rencor en mi saliva,

que por momentos recupera su agrio sabor de acero,

y noto cómo me recorre el odio por dentro,

la sangre que fluye y quiere escapar por alguno de nuestros huecos.

Sentir mientras tanto cómo me zarandean,

cómo de su danza ritual me empujan y me atraen,

sin entender muy bien el porqué mi mente ante esto especula,

pues ardiente de emoción desea de ello participar a la vez que se niega.

Porque un grito hay en mi cabeza,

no sé si es amor a esta vida o carencia de ella.

 

ANA BELEN HERNANDO ESPADA Y DANIEL SANCHEZ MARTIN.                                                                                25/05/2014.

EN ÉSTE EXISTIR.

Qué importa el papel que está en blanco,

qué la tinta hecha texto en él,

el dinero que tienes guardado en el banco,

las posesiones que tú puedas o no tener.

 

Y qué me dices de aquella libre golondrina yerta en el parque,

los que descansan en el cementerio en ilusiones no creen,

cansancio lleva mi rostro como un fiel estandarte,

lágrimas inservibles en su melancólico querer.

 

A lo lejos resuenan campanas,

avisos con perfume falso de hiel,

en este momento queda helada mi alma,

mi rezo desde ahora carece de fe.

 

Qué fútiles las aspiraciones propias

si de esa agua tu boca no tiene sed,

el torrente que estropea la acacia,

llegar sin alegría hasta la triste vejez.

 

Qué más da el brillo de éste amanecer,

y tu macabra pistola en este entierro,

aunque le brindes con ella una salva a él,

todo ser que vive sabe que lo sepultaron lo mismo que a un perro.

 

Pienso que lo único que necesita mi cuerpo de vez en cuando es respirar aire puro,

sentir una brisa suave y agradable en la cara,

y poseer la dignidad suficiente en el mundo,

para que nadie jamás pueda acallar mi habla.

 

De este modo lograré en mi caminar resistir,

ya sé que tendré en él una perpetua lucha,

cuando mi desgastada fuerza llegue a su fin,

saludaré sonriendo a una muerte que a mi descanso no asusta.

 

ESCRITO EL 23/05/2014.

CARENCIA DE FE.

Mi normalidad despreciada,

desterrada a un lugar imposible,

vuestra mirada que sólo ve lo que quiere,

desahuciado mi entendimiento,

ya que aposentáis una cerrada mente.

 

Me piden sin dar,

al que presumen más débil es el más fuerte,

intento respirar,

cada día me ahogan más intensamente,

de mi boca brota sangre,

sufrimiento de mis sienes.

 

Siempre sed de libertad,

ausencia eterna de ella.

Te piden que creas palabras,

que sonrías en tu presente,

pero hechos no realizan,

ni lo intentan tan siquiera mostrándose ruinmente.

 

Consejos deshonestos,

en nihilista me he convertido,

incrédulos se volvieron mis ojos,

porque no entienden la desconfianza del resto.

 

Sé que ni lo hacen ni lo harán,

nadie jamás apostó un dólar por mi,

la vivencia propia es demostrar,

esperaré lo mismo de ellos en mi existir.

 

Mi verbo dejará de hablar,

nunca mentará su desdicha,

mis ojos lágrimas podrán reflejar,

intentaré que nadie se posicione por encima.

Sociedad ignorante,

familia carente de fe,

no me pidáis nada,

pues como un ser inútil me veis.

 

No os coloquéis medallas en mis triunfos,

ni se os ocurra llorar si desfallezco,

haced lo mismo que hacéis ahora,

desconfiad por completo de mi actitud valerosa.

 

Tratarme como a un desgraciado,

pues esa es la raza que este mundo me ha asignado.

 

En soledad se encuentra mi alma,

lucharé contra todos vuestros pensamientos,

jamás os volveré a pedir nada,

esperaré lo mismo de la falsedad que mostráis en determinados sentimientos.

 

Ni empatía ni ayuda de nadie recibí,

tan sólo su limosna,

aún así, aunque a lo mejor debiera,

la misma moneda nunca os ofrecerá mi persona.

Escrito el 21/05/2014.

SIN AVANCE.

Ardor en mis sienes,

fuego en la boca,

silencio que escucha,

grito de angustia,

melancólico improperio,

horror en mi pecho.

Sarna convertida en espuma,

odio brotando a cascadas,

lágrima sin posible consuelo,

esperanza a la que le falta el alma.

Ciudad odiada de esfinges,

inercia transitando sus calles,

mentira a la vista de todos,

perfume de sus rincones,

habladurías sinsentido,

difuso horizonte.

Ocaso en cada amanecer,

cárcel que con el tiempo crece,

padre que no permite ser,

pobreza en mi bolsillo y mi mente,

impotencia de un cambio,

tristeza que pocos entienden.

No vivir en su brisa al respirar,

sentir que el latido se escapa,

por alcantarillas de bronce,

el tercer puesto en una familia que nadie reconoce.

Rata inútil,

insecto Kafkiano,

voluntad de loba en el Tajo,

abismo sin fin de espera Beckiana.

Más intentos a lo Osamu no pretendo,

mi cuerpo no querrá retornar a ellos.

Mi garganta se asfixia,

su mundo no existe,

yazco en esta hierba muerta,

soy frustración constante,

soy deseo perpetuo de no existencia.

Escrito el 20/05/2014.