LO QUE DESCUBRÍ DE LA LIBERTAD.

Se despertó cuando un sol radiante inundó ese cuarto que le era desconocido, un lugar repleto de libros, cuyas páginas impresas se apilaban sobre estanterías que iban desde el suelo hasta el techo. El resto del mobiliario se componía de un armario en uno de los lados y a la derecha una silla, en la cual se sentó a pensar, puesto que todavía no llegaba a entender qué sucedía, el porqué tenía un sentimiento que le revolvía tan dentro, que le era tan sumamente extraño.

 

No podía recordar nada de su  más reciente o lejano pasado, ni siquiera lo que cotidianamente realizó ayer, y ante ello comprobó cómo crecía en él un intenso pánico, un incipiente y persuasivo temor.

 

Al calmarse consiguió reaccionar, así logró salir de aquella habitación a pesar de su miedo, de esa inmensa incertidumbre que le atormentaba y hacía temblar su cuerpo. Fue a refrescarse el rostro, cuyas facciones pudo contemplar en el espejo, las tocó con sus dedos, no llegaba a saber si todo aquello era un sueño o si se encontraba despierto. Razonó sobre su situación, lo que le  estaba ocurriendo en este preciso momento.

 

Sentía un completo desarraigo hacia todas las cosas que le rodeaban, podía empezar a ser realmente quién él quisiera, puesto que no tenía un pasado que le condicionase, ni un amanecer que le hiciese proyectarse en ningún horizonte, tampoco tenía posesiones, se encontraba en este instante aquí, pero podría estar perfectamente en otra parte. Poseía únicamente lo poco que se hallaba en sus bolsillos, que era la ausencia de preocupaciones.

 

Se veía como un vagabundo errante, alguien sin historia ni futuro, sin dinero, amigos o familiares.

 

Una felicidad momentánea y una inquietud atrayente empezaban a asediar su pecho, cuya cadencia se aceleraba, pues se abría hacia el exterior y su interior libre, no había encerrado en él el peso de ninguna carga.

 

Descendió por las escaleras de aquella misteriosa casa, deseaba salir al mundo, respirar de él su aire, pero sin quererlo fijó sus ojos en una fotografía que había colgada en una pared, y el contenido golpeó su mente confusa con crueldad, ya que le hizo recordar en ese instante quién era realmente, las responsabilidades que tenía para con los suyos y para con la sociedad.

 

Lágrimas recorrían ahora sus mejillas, parecía que una insufrible rabia e impotencia recorrían sus venas. Al tranquilizarse y recuperarse del shock entendió en qué consistía su vida, entendió todas las renuncias del pasado, los enormes sacrificios emprendidos, lo que sus seres queridos necesitaban de su persona, y lo que él esperaba de sí mismo, lo que anhelaba realizar en lo que le quedase de historia.

 

También comprendió que aquello era lo que le daba a su existir un auténtico sentido, el poder cuidar de los suyos, el esforzarse y luchar por lo mejor para ellos, en hacer lo propio consigo mismo, y así tener la esperanza de llegar a poseer una alegría compartida, una fiel a los principios del respeto y del cariño, pues su máximo deseo era sentir amor, sabiendo en este momento que no lo conseguiría jamás sin ser noble de corazón, sin realizar hacia los demás ninguna aceptada entrega, porque en esta vida tienes que renunciar a una parte de tu libertad por los que quieres, porque ellos son a los que amas, y también los que hacen que seas feliz por tu entrega.

 

Ellos sé que son un verdadero tesoro, y puedo expresar sin dudar, que prefiero las rejas de su cárcel, a una libertad sin su amor, sintiendo mi soledad.

 

 

Escrito el 31/08/2014.

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NECESIDADES.

Comprenderse,
reafirmarse con palabras,
la honestidad tu bandera,
cambio prematuro al alba.

Renegar de la locura,
pertenencia somos de este mundo,
de la sociedad yo me observo disidente,
de la vida un sencillo vagabundo.

A la prisa destierro,
la zozobra que produce la olvido,
pasos sin dudas deseo,
soy mi propio guía sin rumbo,
de la existencia un mero aventurero.

Quiero sentirme eternamente amado,
y amar sin hallar tapujos,
jamás ser en esto cobarde,
te ofrezco compartir conmigo un camino sin lujos.

La ilusión de la verdad busco,
pero encontrarla sé bien que no puedo,
entender qué es la felicidad y sus usos,
es el mayor de mis anhelos.

Sé que la hallo en tu sonrisa,
y en las calles de un castizo Madrid al cual quiero,
pues allí es donde mi corazón nota como suya la brisa,
la que le trae un pensamiento que recala siempre en ti y le da consuelo.

Necesidad tengo de escribirte,
de comprobar en mi el dolor,
y la intensa frustración,
en nuestro lecho necesito desnudarme ante tus ojos sin cohibirme.

Porque de eso se compone esta vida,
de sentir bien dentro lo bueno y lo malo.
Mas no hay otra opción que hacerlo plenamente,
por favor nunca intentes huir de lo que te hace humano.

Escrito el 28/08/2014.

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LA SIRENA.

Un silencio devora ésta bruma,
el sol desciende lentamente,
mis ojos observan la luna,
marinero soy sin barco y sin mar,
sencillo grumete que empuña una pluma.

El agua que calma mi sed,
la saliva que emana de tu boca.
Su dulce sabor,
esos besos que te robo a escondidas.
El alimento de nuestro amor,
ternura, pasión y sal marina.
Lo que lo hace fuerte y valiente,
el recio tridente del mutuo respeto, la confianza ciega y el cariño que sentimos.

Sirena mía,
sé que durante algún tiempo surcabas perdida las aguas,
que ocultabas el brillo que posees,
el que te da la imponente belleza que ostentas hacia mi persona.

También que un dia te trajeron las olas,
que una tempestad rompió tu hasta entonces duro caparazón,
y que desde ese momento tu vida se unió a la de este fiel náufrago,
al que le salvaste de la tremenda soledad de su isla y de su cruel desilusión.

Yo, que por ello soy un hombre débil hacia ti,
sentí lo que ahora siento,
siendo esto un inmenso amor con locura.

Tu canto cautivó éste corazón,
que sabe que es tuyo hasta su sepultura.

Mas nuestro sentimiento es eterno,
se funde con el mar, las estrellas y la extensión del firmamento.

Escrito el 27/08/2014.

Para Marisa Belarmino.

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SENSACIONES DE UN RECUERDO

Calles con cuestas que ascendían y bajaban, sendas estrechas y angostas, muchos andares han caminado su asfalto, el mío también recorre Toledo, que es tan señorial como Musulmán, Judío y Cristiano.

Geranios adornan sus balcones, olor a belleza se atesora por los rincones, dentro de sus recios muros se esconde algún pasional secreto, y la devoción de sus fieles se mezcla con el caudal de un río que eleva el susurro de sus aguas hasta las iglesias de la ciudad y sus altares.

La Catedral, monumento imponente y vetusto de peregrinación, que en su alba fue una simple mezquita, de la que quedan antiguas creencias, como la de la conservación de su primera piedra y otras leyendas, pero sin duda, todos tienen la certeza de que el lugar que se eligió para su construcción, es el más místico de Castilla y su tierra.

En este instante, en uno de sus bancos me hallo sentado, madera compacta y noble que otorga descanso, en este que es el día de la Virgen del Sagrario, cuya pureza y bondad brinda su guía durante la eternidad de los años.

Quizá fue Ella la que provocó la elevación de este espíritu, que hasta aquel entonces se encontraba marchito, la que le insufló un soplido de ilusión, a ese mi maltrecho corazón, pues entre aquellas gruesas columnas, al contemplarla con atención, volví a sentir aquellos sentimientos de antaño, los que mi memoria no logra recordar a que inocente edad olvidó.

El coro entonaba Glorias al Cielo, ese que retornó a mi alma y mi cuerpo, más no sé ni sabré si fue sugestión o tu Divina persona, la que a aquella hora me devolvió todo lo que fui.

Lo que a este ser que soy yo le define, aspirando siempre a ser justo y cauteloso, que aunque a veces sé que reniego de lo religioso, sus enseñanzas comprendo que me calaron hondo, y me hicieron poseer una voluntad que es mi orgullo, una que sentiré mientras exista como una de las más fuertes y firmes que conozco.

Escrito el 26/08/2014.

JUEGOS PELIGROSOS.

(Dedicado a algún compañero perdido pero jamás olvidado, y a todos aquellos que se propusieron cambiar y perecieron antes de lograrlo.

Este texto va sobre todo por ti David, cuando escucho a los Beatles te evoco postrado en la cama en la que te ataron, sé que se realizó por tu bien, para que no te hicieses daño. Hablar contigo me enseñó lo que es luchar contra una desesperación vital a la que yo día tras día estoy venciendo.

Gracias doy a esta existencia por haberte conocido, ten por seguro que posees un lugar de privilegio en mi memoria.)

 

Era una noche fría de viernes en una ciudad cualquiera, el tiempo no se detenía ante su ansiedad, permanecía cruel e impasible, y sentía unos insidiosos nervios por lo que le parecía una interminable espera.

Apoyaba su espalda contra la pared, el resplandor tenue de las farolas iluminaba una calle sin vida, las persianas de sus edificios se encontraban casi en su totalidad bajadas, apenas circulaba algún coche o se vislumbraba de vez en cuando un solitario gato. Un par de muchachas con unas minifaldas a su parecer demasiado cortas, que enseñaban sin pudor unos pronunciados y para nada sutiles escotes, pasaron a su lado, le miraron descaradamente, una de ellas le guiñó un ojo, pero él desvió la vista y encaminó sus pasos con un cigarro en los labios al pub que se encontraba en frente, justo en donde en breve había quedado.

Aquel lugar era un auténtico antro, su luz era en exceso escasa, el olor una mezcolanza dulce y barata que aturdía los sentidos, parejas de desconocidos se besaban metiéndose mano al fondo, mientras, un músico decadente de jazz tocaba el piano subido a un pequeño e improvisado escenario.

Pidió un gin-tonic, sacó la cartera de su bolsillo, y al abrirla para pagar se quedó observando una fotografía que tenía, la de aquella amada mujer que le había dado tanto, a la que él tanto adoraba y quería.

Miró su reloj con impaciencia, hizo traquetear sus dedos en la barra, fue al servicio de caballeros, se echó en la nuca agua. Jadeos de lujuria tras una puerta, dos hombres borrachos orinando y riendo a su espalda. En ese momento vio en el espejo una cara algo demacrada, con un surco violáceo que se iba a cada instante acrecentando, y con gran sorpresa comprobó que era su propio rostro.

Es entonces cuando comprendió lo que ya sabía, que era necesario en él un cambio, y se propuso ir al hospital para informarse al próximo día, a la mañana siguiente sería, cuando por fin, para tener la posibilidad de empezar un tratamiento acudiría.

Sintió cierta felicidad, pero la angustia de la necesidad le asediaba por dentro, alguien por detrás le tocó el hombro, una persona que le abrazó, que le dio a continuación un beso con el mismo sabor que el que tenía el que le dio Judas a Jesucristo.

Salieron del lugar juntos, pero sólo su Camello volvió sin él al lado, iba acompañado de otro hombre, un ser vil que escondía en su chaqueta un cuchillo ensangrentado.

En un oscuro callejón perdió lo más valioso que tenía, lo que era la cadencia de su latido y el bello recuerdo del amor.

Al amanecer una escueta esquela en la iglesia, y por ti el único llanto de la que realmente te quería y una oración, hallando al llegar a vuestra casa tu ausencia, sintiendo ante ello un profundo sufrimiento, pues se dio cuenta que en aquella fatal noche para siempre te habías ido.

 

Escrito el 22/08/2014.

EL PINTOR.

Se metió en un cuarto que se convirtió en una lúgubre celda, allí pasó los cinco últimos días, apenas comía, beber era un lujo, el necesitar algo de descanso un maldito derroche. El tiempo devoraba sin piedad el sentimiento aún retenido, lo que en la ausencia de ella y de su latido, en la huida a través del viento de su aroma, jamás retornaría hacia él, cuya locura se encontraba en desear la gloria.

Obsesivamente se preguntaba, ¿lo conseguiré o se frustrará mi voluntad?, ¿lograré plasmar lo que realmente fue, o se perderá para la posteridad?.

Ante tales cuestiones no hallaba respuesta, ningunos labios a esa hora susurraban palabras que acariciasen su oído, cuyos tímpanos escuchaban atentos únicamente el roce del pincel contra el todavía desértico lienzo.

La pintó con tonos vivos, después con otros de menor vistosidad y lucidez, probó también con los más violentos y expresivos, todo era en vano, su carrera, su nombre, su codiciada firma, lo que realizó en el pasado en este momento no servía, su persona y su figura eran un auténtico fracaso.

Poseía la técnica de un gran maestro, tenía el talento necesario, por ello alcanzó las mieles del éxito, pero últimamente, al intentar el reto marcado, comprendió que no era ni mucho menos un genio, se descubrió como el más triste y mediocre ser humano.

Lágrimas comiéndose el color, devolviéndole a la tela su blanco, dolor interrumpido que sangra, que cae por la manchada paleta y se mezcla con el grasiento óleo. Líquido rojo y espeso que recorre las baldosas de un suelo sucio y gris, sorpresa que atraviesa como un destello el mundo al nacer el resplandecer de su alba.

Muñecas cercenadas después de haber contemplado su última obra, de ver su creación terminada, un cuerpo bello y sin ropa, el de aquella mujer que fue su amada. Inerte y en descomposición descansa ahora junto al suyo, el más osado de todos los artistas que en vida conocí, cuyo puño apresurado y rabioso, antes de perecer dejó en una nota sencilla escrito:

Ya ves cariño mío, quise plasmar lo que sentía, lo que era mi amor, y ya tan sólo en la eternidad que dure mi memoria verán un cuerpo desnudo y vacío. Ante ello me di absolutamente cuenta de la torpeza que atesoran mis dedos, soy un completo inútil, y la desilusión me corroe por dentro.

Lo siento querida, espero no defraudarte, pero prefiero mi muerte antes que tener que recorrer yo sólo un paso más de esta senda, pues alguien se olvidó de que la que yo emprendí, únicamente tenía su sentido si era compartida contigo.

En este instante lúcido entiendo, que el destino nos espera unidos en el sepulto, quizá en la profundidad y la soledad del nicho, podamos por siempre acariciarnos el alma, y ya nunca tener que separar nuestros caminos.                    

ESCRITO EL 19/08/2014.

DESDE HACE TREINTA Y SEIS AÑOS

Hace tiempo pudieron vislumbrar un resplandor tus ciegos ojos, abrías al mundo la risa y el llanto, mientras tanto, una brisa de agosto daba la bienvenida a tu moreno rostro, a su candente luz, a su inocente y plena belleza.

 

En los árboles de tu aldea trinaban en sus ramas los ángeles, puesto que todos los pájaros se habían congregado para contemplar lo que es y era la más hermosa de las esencias, hadas protectoras cuidaban tus sueños, esos que intuían un futuro que está en el presente sucediendo.

 

La vida que es la más sabia, deseaba que tú, una criatura tan sencilla y perfecta, conociese lo que es seguro la auténtica alegría, el sentir de otro hacia ti el verdadero amor, algo que elimina la soledad de cualquier corazón. Fue por este motivo, que mi pecho aún no nato cobrase forma, la que Dios quiso darle para quererte, para cuidar de tu frágil a la vez que fuerte persona.

 

Así, tus suspiros de antaño, la esperanza de un hombre y su aprecio a tu lado, en nuestro Madrid se vieron cumplidos. Esto sé que estaba escrito en el destino, en un firmamento que ahora es tan sólo tuyo y mío.

 

La noche pasada pretendía contarte un secreto, pero mis labios cobardes callaron, me veía perdido sin ti, a pesar de que en la oscuridad te podía sentir. Éste es que sé que es eterna mi pasión por tus besos, que ante esa voz melodiosa que se eleva hacia el cielo, el cuerpo que posees, siempre terso y excitable, el que guía mis pasos clamando deseo, y esa mente que atesoras, libre de prejuicio y limpia de todo rastro de crueldad, estoy postrado humildemente, y pido con devoción el merecerte, el ser a cada instante mejor, para que de este modo no descubras ni te defraude mi absoluta y mediocre ruindad.

 

Y es que hoy hace treinta y seis años que tu sentimiento es un don, el Señor quiso traerte desde muy lejos hasta mi, y para ti sé y comprendo que me creó. Un necio e inútil soy y seré hasta mi tumba, si lo que Él me brindó no lo sé cuidar y proteger como es debido, ya que nuestro amor es para lo que yo nací, sin él ni respiro ni se mantiene mi pálpito vivo.

 

Escrito el 17/08/2014.

DESVÍO DE UN ERRÓNEO CAMINO

Debo de reconocer que me sentía bastante frustrado.

 

Mi abatimiento era producido porque sabía que no me merecía ni halagos ni lectores, siempre tuve los pies en el suelo y mi mirada observaba incrédula mi escritura, entendía que nadie tenía que denominarme escritor, puesto que al hacerlo yo a mí mismo, me notaba falso, un auténtico impostor, inútil para este sutil y elevado arte, ya que ante él temblaba de temor mi inocente corazón.

 

Se burlaba de mi un ego que no existía, se hundía en la arena de mi propia decepción, puesto que me vestía cada mañana con los harapos del fracaso, mi barco se hundía en las aguas de la desilusión.

 

Qué decir lo que surgía dentro de este cuerpo, lo que nacía en la sensibilidad de su espíritu, cómo rugía de dolor mi sien y se aceleraba mi latido de rabia, al escuchar hablar de mi como se podría hacer de un excelso poeta y su obra. Porque si acaso soy y era un simple bloguero, a lo mejor algo mediocre en el empleo del verbo.

 

Aunque para ser justos con mi humilde persona, comprendo que en mí puede que se encuentre un potencial aún por explorar, pero también hay que entender que hasta el día de hoy, no lo supe con corrección absoluta emplear.

 

Escritos demasiado rápidos, juegos sin reposar, escasa a menudo la utilización del raciocinio, todo prácticamente improvisado y pasional. Letras inconexas, carentes de una melodía acompasada, cacofonías que no tenían el perdón de mi pluma, cuya nobleza se entristecía al ver desperdiciar su tinta, pues la belleza que es formal y verdadera, se hallaba desterrada por ser un tirano.

 

Sin embargo debo decir, que no todo era malo, a pesar de bastantes malogrados textos, algo afortunado plasmé en el pasado, intenté al menos ser sincero, eso con seguridad fue lo que me honró. No obstante, en contra suyo carecía del talento necesario, de la lucidez que me podría definir, así como de un empeño que antaño no pretendía aquella perfección, que tiene la esperanza de hallar todo buen narrador.

 

La honestidad tomé por bandera, y acompañará mi mano al intentar realizar esta pretendida profesión, que quizá una fuerte determinación de mi voluntad espera, no sé si será suficiente para ello mi incansable esfuerzo y vocación.

 

Mas me contemplaba como un ciego haciendo garabatos, un simplón junta letras, y tan sólo lo siento por los que no lo quisieron ver a tiempo, pero no es culpa suya, pues disfracé bien una escritura mediana, que prácticamente cualquiera con más o menos paciencia sabría conseguir probablemente con mayor destreza.

 

De todo se aprende, como por ejemplo de las valiosas críticas, las recibidas de mi apreciado tío José Luis, o las de mis sinceros amigos Covadonga y Carlos, que en ocasiones fueron algo duras, pero que en mi interior germinaron y me sirvieron al igual que los halagos que el resto me brindaron.

 

Y reconozco que me sentía frustrado.

 

En este instante por fin sé que puedo ser un escritor respetado, en mi anhelo está el descubrirme, el jamás volver a fallarme, y el tomarme como un reto este nacimiento al mundo de las letras. Para que cuando llegue el ocaso de mis días, sea tratada como decente una obra, que no quieren ser palabras vacías, huecas por falta del dominio de este oficio, que amo y realizo con toda la ilusión de mi alma. Mas no será nunca por no saber moldear ni dar sentido y hermosura al lenguaje, sino más bien porque no lo quise hacer, porque como un mediocre deseé mostrarme.

 

Puesto que no hay peor cosa en la vida, que comprender que es ficticio el relativo éxito que uno posee, pues sabes a la perfección que el debido nivel no alcanzas, y que no eres aún escritor, tan sólo un humilde aspirante sin el dominio que se estima con valor, en definitiva un mero y sencillo buscador del brillo y su esplendor.

 

 

ESCRITO EL 15/08/2014

IMAGINANDOME SUEÑOS EN LA LEJANÍA

Sabia que era un sueño.

Verme con mi cámara al hombro, embarcarme hacia nuevos y misteriosos mundos, escuchar al fin el rugir de mi anhelo dentro de un avión, aquel que me guiará hacia donde con la vista alcanzar no puedo.

Elevarme por encima de las densas nubes, exhalar al amanecer el olor de otro rocío, sentir mi propia alegría, comprobar que un ser humano puede tocar la felicidad con una pizca de valentía.

Grabar a un Chaman y su canto en mi memoria, conocer, descubrir, dormir entre juncos al raso antes de ascender una montaña, pensar que estoy lejos de los míos, de mi adorada Claudia, rememorar mi barrio, la brisa cálida que recorre sus casas.

Levantarme y caminar a través de selvas y plantaciones, ver niños de ojos rasgados danzar, brincar como gorriones, cenar delante de un fuego en compañía, charlar con ella del futuro y de nuestros pasados amores.

Ver lo que es la barbarie humana convertida en minas, flores de la muerte que estallan y sesgan vidas. Parajes de ensueño vislumbran mis ojos, en ellos las aguas puras de cristal cercenan la tierra a su paso.

Serpientes venenosas me acechan, hallo la simpatía de una elefanta amiga, en mi brazo extiende un halcón sus alas, hace que la libertad de su vuelo se apodere de mi alma.

Cascadas que mojan el cuerpo, que purifican el dolor y el cansancio, de alguien que seguirá siendo el mismo, pero que a partir de ahora será un hombre distinto.

Sin embargo sabia que todo aquello era un  hermoso sueño, algo real que por suerte yo estaba viviendo.

(Para mi primo José).

Escrito el 14/08/2014.

HUMILDE POEMA A MI MADRE

Sé que no soy ni seré nunca poeta, que éste que aquí muestro no alcanza un elevado nivel, me gustaría saber escribir mejor para brindarle a mi madre algo más bello, unas palabras que la hicieran estar orgullosa de su hijo y su quehacer, mas soy lo que soy, una persona humilde que escribe.

 

Siento no tener más talento, si muestro esto es sólo para ponerme en evidencia, al menos me quedo con su agradecimiento y su abrazo, eso es más de lo que yo me merezco.

 

Al menos ella sabe, que no son falsos estos malogrados versos.

 

 

Amada flor mía, te queda luchar en vida,

vencer muchas batallas, una cada nuevo día,

no tengas duda alguna, que eres la más querida,

igual que la tuve, siempre tendrás mi compañía.

 

Y es que muestras hermoso todo tu corazón,

tu eterna bondad e infinita compasión,

a este mortal, que no merece tu perdón,

este ser que te escribe humilde y con pasión.

 

Mi intentado poema no es un punto final,

es mi convencimiento de que continuarás,

pues Dios no desea que dejes atrás,

la alegría que todavía tienes que aportar.

 

Cruel es el tiempo en el que triste te observo,

veo apagarse la luz que iluminó mis adentros,

belleza retenida, aún perdido el cabello,

en mi pensar nunca está decirle adiós al viento.

 

Escrito el 13/08/2014.

 

PORQUE TE QUIERO

(Dedicado a mi sobrina, la adorable Alejandra, en estos sus primeros años felices y maravillosos, porque la quiero)

Quiero que llores de rabia,
que alguna vez sientas frustración.
Porque te quiero.
Verte respirar y sonreír,
así como observar tu enfado
e intentar acompañar tu soledad.
Porque te quiero.
Deseo que tu libertad tan sólo
tenga los grilletes del amor,
que rebelde luches en tu juventud
contra esta injusta sociedad.
No dudes que es porque te quiero.
Y que en un día importante de tu vida
te sueltes de las manos de unos padres,
que no por ello te dejarán de amar.
Todo es porque te quiero.
También quiero que sufras y te sacrifiques,
que valores lo que es la honestidad,
la verdadera amistad.
No pienses mal, pues todo lo que te digo es porque te quiero.
De este modo en un amanecer que en tu futuro vendrá
sabrás en que consiste la vida,
su horror y su belleza entenderás.

Es porque te quiero
que en ese preciso momento,
es cuando espero que un sentimiento pleno hacia todo te inunde,
que sientas realmente que vives,
pues así hallarás el camino de la ilusión y la felicidad.

Ten seguro que a tu tío para todo aquello que necesites aquí le tendrás.

Porque te quiero deseo que ante todo sientas, esa es la verdad.

Y es que sin conocer cierta melancolía,
sé que una auténtica alegría jamás hallarás, nunca la sabrás apreciar.

Y no dudes que todo esto que hoy te escribo es porque te quiero, porque te siento bien dentro, y deseo que valiente disfrutes de lo hermoso de este mundo, aunque pena inevitablemente sé que como nos pasa a todos, en algún momento sentirás. Lucha y mira de frente, no te defraudes, mantén eternamente por favor tu integridad.

Porque te quiero es este texto, te ruego que lo rompas algún día si crees que es falso, o si piensas que está lleno de interesada maldad.

Escrito el 13/08/2014

TU VERSO

En estas ultimas semanas de ausencias, frustraciones, y malas noticias, pero en especial en esta tarde que a la vez de alegre es melancólica, al fin comprendí lo que es la tragedia y la inmensa belleza de este mundo, de lo que el ser humano necesita el amor, y de lo difícil que es el darte cuenta de que lo tienes de frente, de que él vino hacia ti, y ya no tienes que buscarlo.

 

Yo, ahora, lo puedo tocar con mis manos, lo puedo acariciar, y aunque creí hacerlo también alguna vez antaño, ahora descubro la falsedad, la inmadurez de aquel pensamiento del pasado. A lo mejor te pierdo algún día, mas mi sentimiento será perdurable, recuerdos que guardaré y se vendrán conmigo, cuando yo no me halle en ninguna parte. Los tuyos y los míos son instantes que a esta hora poseo, pero sé que no son del todo nuestros, puesto que son del viento, se diluirán cuando se nos acabe el tiempo.

 

Desaparecieron seres queridos, otros están aún a mi lado, veo a mis padres ya ancianos, y no consigo otra cosa mas que rememorar todo el odio y toda la incomprensión que anidaba en mi pecho, todo ello necesito desterrarlo, junto a mi egoísmo de ser humano, lo guardaré en el baúl de la desgracia, ese cuya llave anhelo perder, olvidar en el rincón más lejano, y observo también a Alejandra, y siento como la vida sigue y seguirá aunque yo en un santiamén huya de ella, porque a pesar de que deje de latir mi corazón, el lamento que produzca esto se convertirá al final en una mera anécdota, en un rayo que cruce alguna mente sin quererlo, y cada vez menos frecuente, hasta que improbablemente sólo quede de mi un texto.

 

Me doy cuenta en que fui en verdad un loco, pero ni mucho menos por encontrarme fuera de la realidad, sino por desear decir basta a tanto sinsentido, a tanta destrucción de pensamiento propio y ajeno, sin permitirle a mi vida fluir sin rencor ni vanidad.

 

Ya no quiero mas luchas en vano, ya no necesito suspirar por lo que no tengo, porque mientras respire estaré vivo, e intentaré disfrutar de mis padres y de todo lo que contemplo, porque aunque me pueda apenar la existencia, es mi deber con los míos estar agradecido y contento, y a ti sé que eternamente te amaré, porque es el sentimiento que me envuelve y rodea en todo momento.

 

La brisa, el sol, el rocío de cada amanecer me otorga un misterio, podré perderlo todo, también ganar mi propio respeto.

 

Mi verso era el más triste, en sosegada felicidad lo convierto, mas no está en mi pensamiento juzgar lo que escriban otros dedos, cada cual que elija el suyo con lo que le ofreció este mundo y su talento.

 

Yo sólo te puedo invitar a que reflexiones sobre cuál será tu verso.

 

Escrito el 12/08/2014.

SER PADRE.

Debo reconocer que a medida que me hago mayor voy entendiendo mejor lo que es ser padre, comprendo que jamás para ellos es ni será fácil, pues se cruzan y entrecruzan cientos de sentimientos.

El deseo de que él o ella sean libres, y la necesidad ciega de protegerlos, ves tu reflejo en ellos, produciendote si triunfan orgullo, y si fracasan y sufren el más cruel lamento, mas que nadie hable mal de tu hijo, ya que sólo tú tienes potestad para esto.

Puedo observar la ingratitud demasiadas veces otorgada, por parte de todos a los que no nos faltó algún que otro capricho, la posibilidad de unos estudios, una educación adecuada o la ropa necesaria, un plato de comida caliente a diario, y un abrazo compasivo ante la rabia hacia esta vida demostrada.

Yo pedí que me dieran lo que ellos en su pasado se ganaron a pulso, eso me hace caer en la cuenta a tiempo de lo poco que valgo en este mundo, de mi debilidad traicionera, y de mi absoluta mediocridad, esa que sé torna poco a poco en lucha, por conseguir mi propio sustento y felicidad.

Y sé perfectamente que me dejo bastantes cosas ocultas en este texto, como las circunstancias de cada cual, muchos pensamientos y sentimientos que nunca reconoceremos, tantos que no cabrían ni en un libro de los más extensos.

Por ello, únicamente cabe decir de momento, que aunque teóricamente no lo comparta, puedo entender siempre el porqué de que actueis como actuais, y tenéis mi respeto sincero, no sólo el pronunciado por banales palabras.

Porque aunque no consiga mis sueños, esto únicamente es y será culpa mía y de mis circunstancias, puesto que vosotros me habéis dado la suficiente y necesaria educación, para que con mi propio valor y esfuerzo consiga por mi mismo emprenderlos.

Por todo ello mi gratitud ante vuestros sabidos por mi desvelos e intentos, que aunque muchas veces creáis que no lo hago, deberíais saber lo mucho que os quiero.

(Dedicado a mis padres en un mal momento para ellos y para mi).

Escrito el 12/08/2014.

EL UNO FRENTE AL OTRO, MI PERSONA.

Sentir que no siento,
morir al resplandecer el alba,
respirar en un eterno sueño,
temor propio a mi alma.
Rugido de bestia feroz,
silencio de prudencia en la palabra,
dolor sin compasión,
herida que a raudales sangra.

Mirada hacia el suelo,
ímpetu de espíritu valiente,
Madrid, mi infierno y mi cielo,
mi amor en él siempre presente.
Recorro parajes desconocidos,
lejos de todo se halla mi mente,
pero aunque creas que finalmente me he ido,
nunca estoy de nuestro mundo ausente.

Mi persona es libre,
su existencia la encadena,
tan sólo en ella pide,
que le alivien la condena.

La de odiar a la vez de amar,
la del sufrimiento al querer vivir,
ya que nació sin pretenderlo en este lugar,
entre cuyas ramas no siente de tanto sentir.

Indolente ante sí,
carente de ilusión propia,
mi persona lo hace todo por ti,
pues ella misma no se soporta.

Sentir que no siento,
morir al resplandor del alba,
vivir es mi ansiado deseo,
apiadate Señor de mi alma.

Escrito el 07/08/2014.

TIEMPOS EXTRAÑOS.

En este momento podría ser otro
siendo sin embargo yo,
desearía que terminase pronto
tantas idas y venidas, la tremenda confusión.

Estos inmensos quebraderos de cabeza,
el dolor que se aposentó en mi sien,
anhelando la improbable certeza,
de que tu como empecé a hacer yo, ames a este pordiosero también.

Busco por las alcantarillas de Madrid un hermoso nido,
uno en donde consiga respirar al fin junto a ti mi libertad,
detrás de tus barrotes e incrédulo ante Dios pido,
que mates con tus dulces besos a la temida oscuridad, mi soledad.

Quiero que salga un sol brillante en este nuevo día,
ya que era un melancólico sin alegría,
un lector que no leía,
un soñador que nunca dormía,

en definitiva,
soy como un loco que quería y quiere tener una ilusión y tu amor en esta vida.

Escrito el 06/08/2014.

TIEMPOS DEL PRESENTE.

Al releer mis textos del pasado,
escritos por una mano mucho más temblorosa e inexperta,
llenos de letras que tenían un distinto vigor y trazo,
observadoras de una existencia de la que en este momento dudo,
que eran poseedoras de otras llaves las cuales habrían diferentes puertas,

caigo en la cuenta del tiempo y su cambio,
ya que la tinta del ayer está casi olvidada,
a mi boca la besan ahora otros labios,
y desapareció de mi deseo ser un loco vagabundo,
pues en este momento quiero que de su soledad escape mi alma.

Veo fotografías de borde ocre sin ti,
evoco aquella tristeza que se encontraba llena de forzadas sonrisas,
las que encerraban una agonía que parecía no tener fin,
algo que en mi pecho olvido y hundo,
ya que con un renovado impulso de ilusión tiene la esperanza de nacer mi alegría.

Las hojas que plasmo en el presente ya no me son extrañas,
son escritas con el líquido de otro tintero,
hablan de la tierra marcada por los pasos de mis piernas libres y aladas,
de éste que a veces es un bello y otras un violento mundo,
en el que en vez de engañar con falacias pretendo la sinceridad de mi palabra.

Porque las historias que mienten me aburren,
prefiero al que es consecuente y valiente en su camino,
relato lo que mis pupilas contemplan que ocurre,
lo necesito para no tener la sensación de que aunque estoy vivo en un ataúd me prudo,
tan sólo espero no equivocarme, y que junto a ti, mi amor, me sorprenda el destino.

Escrito el 04/08/2014.

ACOSTUMBRARSE A LA SOLEDAD.

Jamás entenderán mis actos, nunca lo harán con mis palabras, eternamente seré subestimado, por mucho que me explique no escucharán mi diálogo, ya que casi todos tienen de mi una idea fija, una idea de enfermo, sin darse cuenta de lo que eso duele, sin entender en verdad lo que soy y represento.

Se creen que mi diversión es la misma que la de la mayoría, que en una noche de locura y de alcohol tendría que unirme, que ser feliz, pero ellos no saben como alguien al que ajusticiaron como loco es tratado realmente, ni las muchas veces que comportandome como un padre he sido el único que mostró ante algo absurdo la necesaria sensatez y responsabilidad.

Me pueden llamar carcamal, decir que les frusto sus fiestas, mas yo lo deberé dejar cada vez más claro, tendré que expresarme con la siguiente sentencia:  hacer lo que os apetezca en todo momento, pero no queráis que os siga este perro, que aunque fiel, tiene sus propios lamentos.

Porque seré siempre demasiado recto, y me mantendré ante todo caos sereno. Tú creerás en cambio sin alcanzar a conocerme que soy una persona nerviosa, que poseo poco valor y que no tengo constancia, yo ante ello guardaré con prudencia silencio, mantendré intacta con los años mi trabajada paciencia, no te expresaré el error que cometiste como tantos otros, ya que ilusamente piensas que conoces un mecanismo mental complejo, sin darte jamás cuenta de tu ignorancia en un terreno que aún tiene mucha oscuridad y misterio.

Mientras tanto yo te observo como si lo hiciera hacia un niño que se encuentra todavía en pañales, un crío cuyos ojos ven sólo objetos sin poder llegar a comprender su funcionamiento, lo que cada cosa es, lo que significa la esencia, que no es sólo un concepto.

Veo lógico ante tales sucesos, que nadie sepa la soledad que a menudo siento en los tumultos, ni los recursos ni esfuerzos malgastados para que los que estan a mi lado disfruten, para que tengan un momento agradable, para que mantengan un instante de alegría en su recuerdo.

Sin embargo, caigo cada vez más en la cuenta de que tengo que aprender a ser más egoísta, de que en este mundo no debo mirar menos por mi que por el prójimo, ya que constantemente descubro que cada cual va a lo suyo, todos buscan su propia felicidad en este mundo.

Por eso tengo que aprender, ya que no me lo enseñaron, a decir a menudo un “no” que me alivie, que me evada de posibles frustraciones, sin preocuparme en demasía de lo que los demás piensan y sienten, porque pocos lo harán como yo, y eso me dice que tendré que ir a lo mío, a pesar de que me quede con una compañera que no diga nada, a pesar de que a veces se calle cruelmente, aunque sea en ocasiones bastante melancólica, aunque soledad sea su nombre.

Escrito el 07/07/2014, reescrito el 04/08/2014.