HUMILDE POEMA A MI MADRE

Sé que no soy ni seré nunca poeta, que éste que aquí muestro no alcanza un elevado nivel, me gustaría saber escribir mejor para brindarle a mi madre algo más bello, unas palabras que la hicieran estar orgullosa de su hijo y su quehacer, mas soy lo que soy, una persona humilde que escribe.

 

Siento no tener más talento, si muestro esto es sólo para ponerme en evidencia, al menos me quedo con su agradecimiento y su abrazo, eso es más de lo que yo me merezco.

 

Al menos ella sabe, que no son falsos estos malogrados versos.

 

 

Amada flor mía, te queda luchar en vida,

vencer muchas batallas, una cada nuevo día,

no tengas duda alguna, que eres la más querida,

igual que la tuve, siempre tendrás mi compañía.

 

Y es que muestras hermoso todo tu corazón,

tu eterna bondad e infinita compasión,

a este mortal, que no merece tu perdón,

este ser que te escribe humilde y con pasión.

 

Mi intentado poema no es un punto final,

es mi convencimiento de que continuarás,

pues Dios no desea que dejes atrás,

la alegría que todavía tienes que aportar.

 

Cruel es el tiempo en el que triste te observo,

veo apagarse la luz que iluminó mis adentros,

belleza retenida, aún perdido el cabello,

en mi pensar nunca está decirle adiós al viento.

 

Escrito el 13/08/2014.

 

Anuncios

LA ESPERA.

Quisiera alcanzar aquella ideal belleza.
La de los excelsos literatos,
la que por las noches tus sueños vela.
Y es que deseo encontrarte algún día,
en una inspiración convertida en letra,
en unos ojos que con su embrujo me cautiven,
o allá donde el azar quiera.

Quizá te halle bajo el ardiente sol,
o detrás de aquella luna llena.
Entre las ramas de ese árbol sin hojas,
o en el canto melancólico de una Sirena.

Mientras tanto camino raudo,
por esta vida que es ante todo espera.

Espera de un auténtico amor,
de aquella ideal belleza.

Escrito el 24/01/2014.

CORRECCIÓN DE MIS POEMAS POR PARTE DEL PROFESORADO DEL IVCH.

LOS CAMINOS DE MI TIERRA
Amanecí en este mundo,
buscando hacer poesía.
Mas fui llanto vagabundo,
por una ciudad sombría,
que el latido entristecía.
Hallé emoción y aventura
en las páginas abiertas,
llamadas literatura,
donde vi palabras ciertas.
Mi alma, ante ellas, se  cura
de la herida dolorosa
y ostentó su gallardía,
al atesorar su huida.
Falsedad y cobardía
hallé en todas mis partidas,
ya que la gente cruel
habló insensatamente.
Sus duras palabras yerran,
pues solo sabe mi mente
los caminos de mi tierra.
ÚNICAMENTE AHÍ.
Yo plasmaré la luna y la belleza,
turbado el sol verá mi alma desnuda,
me diste firme y con total destreza,
un dulce beso de talento y duda.
Siempre fui fiel y honesto deseé,
con mi razón y debil corazón,
tener mi rumbo en tí y así creer
con dolor verdadero y con pasión.
Ya que  te vi a ti ser la esperanza
para cambiar mi hostil y oscuro mundo,
con risa y ritmo  escucho  esa danza 
con que pide mi verso sin premura,
que no dejes mi pecho vagabundo:
dame, ¡Musa! el placer de la escritura.
Fecha 23/01/2014.
Mi agradecimiento a ellos por sus enseñanzas.

LOS CAMINOS DE MI TIERRA (POEMA).

Amanecí en este mundo,

con pretensión de hacer poesía.

Mas fui llanto vagabundo,

por una ciudad sombría

que éste latido entristecía.

Sólo hallé emoción y aventura,

en otras páginas abiertas,

llamadas literatura,

donde vi palabras ciertas.

Mi alma ante ella siempre cura,

sus dolorosas heridas,

y ostentó férrea gallardía,

por atesorar tanta huida.

Pues falsedad y cobardía,

hallé en todas mis partidas,

ya que la gente cruelmente,

habló insensatamente.

Sus crueles palabras yerran,

pues sólo sabe mi mente,

los caminos de mi tierra.

(Ejercicio para el curso de estilo)

Escrito el 12/01/2014.

ÚNICAMENTE AHÍ.

Yo plasmaré la luna y la belleza,

turbado el sol verá mi alma desnuda,

me diste firme y con total destreza,

un dulce beso de talento y duda.

Siempre fiel y honesto deseé,

con mi razón y débil corazón,

tener mi rumbo en ti, así creeré

con verdadero dolor y pasión.

Ya que te vi a ti ser la esperanza,

para cambiar mi oscuro y hostil mundo.

Y así con risa y ritmo oigo a esa danza,

cómo abandona el pecho vagabundo.

Ese que te pide con sinceridad,

en este humilde verso y sin premura,

que no me dejes Musa ¡ten piedad!,

dame el placer  tan sólo en mi escritura.

(Escrito como ejercicio del curso de estilo)

Escrito el 12/01/2014.