MI ALMA Y MI SER.

Mi alma era la de un solitario vagabundo, pero gracias a tu existencia se ha transformado, ya que tu eres ese poderoso aire que le permite arder a mi fuego dorado, la flor de cuyo néctar un día osé alimentarme, el agua que calma mi sed, que era la de alguien desesperado.

Yo era un hombre mediocre, no destacaba en ningún arte ni oficio, quizá ni Dios me tenía en cuenta, hasta que un sentimiento, antaño improbable, sentí que albergaba hacia mi tu corazón, ese que noto cómo se acelera cuano se encuentra a mi lado, que se alegra al observarme contento, que languidece si doy furioso un portazo, al que con el mismo latido de pasión yo le expreso mi deseo, que es apoyarme eternamente en su regazo.

Porque la distancia me hizo comprobar la verdad de éste sentimiento, algo que jamás en el pasado alcancé a creer que existiera, que como lo estoy probando sé que se encuentra en este a veces cruel mundo, convirtiéndose en un maravilloso secreto que me hace feliz y agraciado.

Por esto mi lucha se centra en ti, que eres lo que más quiero y amo.

Tu llanto ahora es el mío, tú sonrisa un elevado deseo, anhelo que los sueños compartidos se vean cumplidos algún día, en nuestro recién emprendido y ansiado por ambos vuelo.

Sin más debo también decirte, que el mío ya lo he logrado, puesto que tu eres el bello aire, que permite que arda mi fuego dorado.

Mas otra vida sin ti es posible, ya la probaron mis labios, sabes que fui un solitario vagabundo, lo que crece entre nosotros ha conseguido cambiarlo.

Mi alma y mi ser son en este instante en gran parte tuyos, sin ti que me despojen de ello y me lleven a cualquier camposanto, puesto que aprendí a amarme a mi mismo, debido a que por ti me siento amado.

Escrito el 29/07/2014.

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RECUERDOS DEL BELLO AMANECER.

Me hallo pleno de felicidad al poder ver tus ojos, de tener este instante para mirarnos fijamente, de sentir tu mano agarrada a la mía, y de notar cómo el influjo de tu sangre se aferra a mí, valiente y sin ira.

 

Nunca me he arrepentido de haberte encontrado aquel día, a voz en grito estabas clamando por una libertad que por la fuerza nos negaban, ni de la charla subida de tono en el que sería el café dónde brotó aquella mutua chispa, la que provocaría nuestro inesperado y maravilloso amor.

 

Evoco aquella noche en la que huimos juntos en la despedida, y aquel lecho entre cuyas sábanas se consumó la pasión surgida. Recuerdo también las tardes floreadas de Madrid en primavera, los paseos pausados recitando poesías en el Retiro, y los besos que robamos al viento, los que guardé en donde se guardan los más sinceros sentimientos.

 

 

Ojalá hubiéramos tenido la eternidad para nosotros, hubiera deseado tanto que un hijo nos perpetuara con su latido en el tiempo….

 

Mas me encuentro contento porque conseguí defender mis ideas, porque jamás me arrodillé ante nadie, por escribir mis pensamientos y tener el valor de publicarlos, por proclamar con honestidad lo que considero justo, lo que creo que no es sólo un ideal, sino algo posible que con sólo conseguir unir cada buena voluntad se conseguirá.

 

Te sonrío y puedo contemplar como me devuelves con dulzura tu sonrisa, puesto que elegimos morir sin que nos taparan los ojos, tu sangre se mezclará con la mía en el momento en que truenen los disparos. Pero no temas, estate tranquila, ya que nuestros asesinos no nos habrán ganado.

Llegamos a este mundo para ser felices y libres, y a tu lado, aunque perezcamos prematura e injustamente, habiendo usado únicamente para defender lo nuestro la tolerancia y la palabra, lo hemos al fin logrado.

 

(Dedicado a todos aquellos que perdieron y pierden su vida por un ideal. Porque aunque consideren que no servirá para nada, teniendo en su mayoría razón, los sueños de justicia y la ilusión, la creencia en un mundo mejor, hace que siga habiendo soñadores, personas que buscan incesantemente, que mueren habiendo tenido esa esperanza quizá ilusa, pero sensata. Por todos ellos, yo rezo porque no se extinga esa pasión nunca, para que haya siempre jóvenes que luchen por conseguir mantener esa llama, la del denominado rebelde, aunque en esta ocasión es por la mejor de las causas).

Escrito el 26/07/2014.

CANTO DE UN DESGRACIADO.

No quiero tristezas
a la hora de mi muerte.

Pedí lo que me haría libre
mas sólo me concedisteis un hueco en la pared,
un cuarto en un odiado lugar,
este sitio que es mi cárcel.

Soñé con esperanzas vanas
e ilusiones rotas,
pues busqué utopías
por parajes bellos.

Por todo ello que nadie llore con pena,
cuando acontezca al fin mi partida.

Y me preguntas iluso,
el porqué de vagabundo….

¿Acaso no me visto con harapos,
no observas como solicito limosna,
no me arrastro cual perro hambriento
buscando un hogar por los suburbios,
es que no ves que mi alimentación es lo más barato del mercado?

Mas mi hambre es de libertad,
perdida se encuentra la esperanza,
tremendamente cansada y sin salida
guarda silencio mi voz,
permanecere mi cuerpo melancólico en un rincón.

Porque todos opinan y exigen
sobre lo que debería ser mi camino,
y yo, débil por tener demasiada bondad,
cierro en este momento mi oído,
me quedo quieto, ya sé que solo soy dueño de mi soledad.

Muerto soy en vida,
mis verdugos fueron la gente a la que yo más quise,
por ello no deseo que nadie suelte ni una lágrima
cuando algún día hacia la oscuridad
mi desgraciada alma emprenda una huida.

Escrito el 23/07/2014.

CARTA DE UN HIJO ARREPENTIDO.

Padre, madre, aunque haya bastantes veces que no nos comprendamos, a pesar de que nos elevemos injustamente la voz, de las letras que nunca debieron existir, escritas en momentos de intensa furia y profundo tormento, deberíais saber que sois las personas para mi más importantes, dos de los seres a los que yo más aprecio.

Padre, qué decir, no soy perfecto, ni siquiera puedo llamarme un buen hijo, mi personalidad es soberbia y tajante, pero no te creas que por ello no te escucho ni te observo atento. Tampoco soy brillante, carezco de importancia en este mundo, me veo como un humilde zagal cuyo latido añora algo de libertad.

Madre, estuviste a mi lado en los peores momentos, me ayudaste a salir de la cama que era mi tumba, fuiste la compañía que con mi aislamiento sufría, por todo esto eras y serás sin dudarlo el principal motor que me guía. Y es que hemos pasado por tanto juntos….noches en vela de hospital, etapas de desconsuelo y de llanto, dolor intenso a raudales….y a pesar de todo, lo más importante es que siempre sentí hacia mi ese auténtico amor, el que jamás pone condiciones, sin saber si éste lo puedo dar yo.

Ya os lo he demostrado, no me merezco aunque me lo otorgueis ningún miramiento, pagué con vosotros mis propias frustraciones, mi impotencia mediocre, la desilusión que quizá me gané a pulso, y el fracaso que condiciona mis acciones.

Me puse rabioso como un niño malcriado, me enfadé con los únicos que desde que nací me habéis apoyado, odié el don más sagrado, que es esta vida que entre los dos me habéis dado.

Ya veis, no soy perfecto, soy tan sólo otro animal, un pordiosero que no merece ningún respeto.

Mas debéis saber que sois las personas para mi más importantes, dos de los seres a los que yo más admiro y quiero.

Escrito el 21/07/2014.

DIOS; NI CONTIGO, NI SIN TI.

Padre celestial, tengo que confesar que me inclino a pensar en que no creo en Ti.

 

Señor, nunca me inspiraste una total simpatía, aunque quizá fuera esto culpa de la mano del hombre, porque aunque era todavía un niño veía que detrás de tu nombre había intereses y ambiciones.

 

Sin embargo, puedo observar en mí, la enseñanza inculcada, por la culpa que guía mi rumbo, por la rigidez de mis actos, por el espíritu de ayuda al necesitado que me acompaña. También aprendí cómo debería ser un auténtico Cristiano, entendí con ello que no es mejor el que reza, sino el que ayuda calladamente a un hermano.

 

Dicen algunos que creen saber de tus misterios, simplemente porque leyeron unas escrituras interpretadas, siempre de un modo poco fiable, que su religión es la auténtica, que seguirla es tu único medio de salvación, presumiéndose así los elegidos, sin poder llegar a comprender que el único con poder de elección serías Tú, su improbable Dios.

 

“Los caminos del Señor son inescrutables”, por ello toda la Verdad en la que creen es falsa, puesto que sólo puede ser Él quien la conoce. Su proclamación (de la Verdad) es fruto de la mano de una jerarquía que utiliza el nombre más sagrado para fines no muy loables, que aunque no sean únicamente los económicos, podrían ser para satisfacer simples egos, pobres almas necesitadas de notoriedad, que excluyen aquello que no está de su lado, que rechazan cualquier pensamiento que se opone a su voluntad.

 

“Amarás al prójimo como a ti mismo”, ¿conseguimos hacerlo?, ¿no nos distanciamos formando comunas de Fe?, ¿no seguimos a instituciones que proclaman la Salvación de una manera frívola?. Puesto que la Salvación no está en función de pertenencia o no a ningún estamento, sino que debe encontrarse en el corazón y el discernimiento de Dios.

 

No obstante, admiro a los que tienen una Fe ciega, una sin dudas, porque al igual que esas personas que no se plantean los auténticos problemas que les rodean, aquellos que cierran sus ojos para no sufrir, que dicen con razón que no se puede hacer nada aunque esto les haga perder lo poco que les queda de humanidad, tu seguidor, el fanático de Ti, no sabe ni sabrá si es equivocada tu Palabra, puesto que su mente por seguirte, dejó de razonar, evitándose así los problemas que acarrea tener una mente y un alma libres, diciendo que la libertad es seguir tu voluntad, a pesar de que tristemente, jamás podrán saber cual es.

 

Por ello si es en tu nombre se mata o se adquiere poder, cuando debería ir contra todas las leyes existentes (las divinas y las humanas) el asesinar, puesto que si Tú decides que alguien desaparezca, únicamente Tú tienes el Don de que un latido deje de funcionar. Y con respecto al poder, qué decir, en vez de una bendición tendría que ser un castigo, que aunque recibido de buena gana, nunca sería un hecho de satisfacción personal, sino una pesada carga, un profundo sentido de la responsabilidad para con los demás.

 

Padre celestial, te confieso que me cuesta creer en Ti y en la bondad de la humanidad.

 

Cada cambio retrocede, vence el egoísmo al bien común. Mas diciendo esto yo no me salvo de nada, no soy mejor persona ni poseo esa Verdad que tantos anhelan, no he sido “iluminado” como piensan algunos creyéndose los elegidos, soy igual de pordiosero que todos, igual de cobarde e ignorante, en definitiva…..igual de animal.

 

Mi experiencia me demostró que efectivamente “El hombre es un lobo para el hombre”, y que Dios quizá nunca existió, al menos sé que sea por sugestión o no, en una etapa de mi vida te sentí, noté que estabas junto a mi. Ahí están mis dudas de tu realidad o ficción, de si fuiste sólo locura o sueño, o si te encuentras en verdad oculto en lo profundo de cada corazón.

 

Porque lo que debería importar, bajo mi humilde opinión, es la generosidad del espíritu, y no la semanal inclinación ante tu crucifijo, que aunque representa quizá la mayor grandeza, es preferible que ésta sea plasmada con esfuerzo y sacrificio en la tierra.

 

Porque otro mundo es posible, sólo hay que dejar de discutir y olvidar esos asuntos que sólo le conciernen a Dios. Quizá sea éste el único modo de conseguir finalmente acercarnos a ti, Padre y Señor.

 

Escrito el 20/07/2014.

 

 

ME DOY CUENTA.

Desde que no te ven mis ojos comprendí cuánto te quiero,
también que este mundo sin tí no tiene ningún motivo,
que sin tu sentido común mi rumbo se halla perdido,
que esta lejanía tan cruel hace que esté triste mi latido.

Las sonrisas que me otorgan otras damas me duelen,
porque sin poder compararlas me recuerdan a las tuyas,
todas las palabras pronunciadas me parecen que mienten,
todas menos las que en este instante escribo con mi alma y mi pluma.

Se fue lo dulce de tu esencia,
la busco como el más fiel de todos los perros,
entre este Madrid y la vasta extensión de su maleza,
entre la belleza de su altura y el ardor y horror de sus infiernos.

Mas no te encuentro.

Por ello en éste día,
en el que te añoro desde la que es mi cárcel,
me doy cuenta de mi estúpida osadía,
porque sin haberte expresado lo profundo de mis sentimientos te permití largarte.

Por esto deseo decirte que se encuentra irritada mi mente,
desde que tu no estas a mi lado,
que soy de la cordura disidente,
pues tu ausencia me hizo entender cuánto te amo.

Escrito para Marisa en su ausencia.

Escrito el 18/07/2014.

CAYA.

Caya miraba por la ventana al sol que nace, otro día, tal y como hizo ayer, sin saber si en el incierto futuro lo volverá a hacer.

La vida le había violado la inocencia, ya no creerá a ciegas en nadie, podrán llamarla suspicaz los ignorantes, pero nunca se les ocurrirá decirle cobarde.

Ha aprendido que debe mentir, que tiene que mostrar con falsedad una sonrisa, también que el dinero es necesario para su necesidad de libertad, si no se convierte en tu cárcel, si él no te posee.

La experiencia le enseñó que las buenas palabras no importan, que la voluntad humana depende de cada propio interés, que se proclama justicia comportándose frecuentemente con injusticia, y que cualquier hecho será interpretado siempre desde dos opuestos puntos de vista.

A Caya se le salta una lágrima, los valores que le enseñaron de niña no sirven, la honestidad raramente existe porque cada cual tiene un precio, pues todos venden su alma por una ficticia felicidad.

Ya no hay héroes, decía la canción, ella recoge su mochila, como cada mañana encamina sus pasos a la estación.

Nihilista convencida y disidente de este mundo, su cuerpo y sus formas podrán ser esclavas de las convenciones, pero su mente volará por tierras que ni los burócratas ni los necios conciben.

Escrito el 17/07/2014.

PERMITANME.

Permitanme estar triste,
oculto en mi cuarto,
que quiera estar solo,
en silencio, aguantando mi llanto.

Déjenme en mi remanso de paz,
en mis seis metros cuadrados de soledad,
no deseo las mieles del amor,
ni tampoco el calor de la amistad.

Tan sólo quiero ahogarme en mi pena,
morirme entre mis libros de existencia,
soñar con que otro mundo era posible,
aunque éste no fue el mío, pues resultó que yo no era invencible.

Me mantengo en un silencio a voces,
soy un muerto que vive,
latido cayendo en descenso,
corazón que deja de exhibirse.

Puse cuatro veces mi mejilla,
rompieron todos mis huesos,
destrozaron mis sentimientos,
mi vida es una cárcel, permitanme que en ella mi mente habite lejos.

Escrito el 16/07/2014.

POEMA INCONCLUSO.

Noche de melancolía y de deseo,
sabor a tu piel y en mi pecho un lamento,
tú sonrisa es el más bello de todos mis recuerdos,
y tú partida es sentida por mi corazón como su mayor tormento.

Dulzor que me ardes salvaje,
ausencia que mata por dentro,
Filipina de contoneo danzante,
lágrimas en mi rostro sin consuelo.

Agua cristalina y arena de Francia,
puerto soleado de San Juan de Luz,
cuida a mi hermosa flor en la distancia,
que este tiempo que transcurre despacio no sea mi cruz.

Poema de un sentimiento inconcluso,
aroma que trae la brisa del norte a mi cama,
lánguido latido que permanece en desuso,
rasgada en este odiado instante queda mi vida y mi alma.

Estrella de mar brillante,
remoto paraje de ensueño,
tú eres mi amor y mi amante,
en este oscuro Madrid sin ti te espero.

(Para mi amada y mi amante Marisa Belarmino)

Escrito el 14/07/2014.

AVE SIN RUMBO.

Respiro el aire puro de los Picos de Europa, abajo quedó Covadonga, su cueva, su vegetación, Don Pelayo la campana y su cruz, pero también cierto aroma de ilusión.

Recorriendo aquellos caminos sinuosos, observando pacer a las vacas, razono sobre la esencia del ser humano, y sólo consigo ver una inmensa oscuridad en la que se distingue en ocasiones algún haz de luz.

¿Qué soy yo? me pregunto, y puedo vislumbrar mi egoísmo, la desidia que me envuelve, este malestar continuo que me corroe las entrañas. Mis compañeros de viaje se burlan, no tienen mala fe en sus palabras, únicamente es que no saben como entender a una mente que piensa y siente de manera diferente, a un alma que quizá ha nacido extraviada.

Lagos entre montañas, en el agua se refleja mi cara, parece cansada. La melancolía ronda mi cabeza, evoca a unos padres ya ancianos, una vida pasada, un desperdicio no enmendado que jamás retorna.

Continúan mis preguntas, ¿he aprendido algo? y me muestro como un niño, soy aquel temeroso zagal que tiene que pedir permiso para hablar, que ruega poder encontrar un sitio que le otorgue un poco de anhelada libertad.

Cojo un puñado de tierra con mi mano, que noto como se deshace y se desliza con ella, todo mi cuerpo es en este instante polvo, ceniza de un mundo que su tiempo nunca frena.

Olvidado por todos, querido con condescendencia por su pena, siendo arena que emigra, ave sin rumbo a la que nadie espera.

Escrito el 11/07/2014.

DÍAS

Hay días en los que no importa si nace un sol radiante o cae una lluvia incesante, en los cuales un halo de melancolía persigue tu espíritu, días que te sorprendes a ti mismo observando a esa persona que se encuentra a tu lado, minutos de claridad en los que caes en la cuenta de cuanto la amas.

Instantes en los cuales cualquier gesto amable es un triunfo, en los que deseas elevar la voz del susurro cobarde que ocultan los corazones, gritar al viento ese sentimiento sincero que sientes, el que no puede ser descrito por simples palabras aunque seas el poosedor de la más lúcida mente.

Son momentos tumbado junto a ella en la cama, en los cuales crees tener a la eternidad agarrada con tus manos, en los que olvidas el dolor que produce la vida, días en los que sueñas que eres feliz y al despertar descubres su sonrisa.

Escrito el 09/07/2014.

COMO TITERE ENTRE CUERDAS INVISIBLES.

(Idea concebida y sacada de un texto de Ana Hernando, que mi agradecida persona ha escrito con su toque personal).

Lucho hasta la extenuación por evitar que me rompas,
obviando la sangre derramada y el dolor de las fracturas que siente mi pecho,
e intento ignorar el abatimiento que produce en otros mi descenso,
ya que es una huida que me conduce a mi propio infierno.

Me he cortado el labio,
por equivocación lo estrangulé en un lugar oculto,
el del sentimiento hacia ti guardado.

Todo lo hice para levantar un camino de piedras hasta tu frágil cuello,
sin llegar a reconocer tu mirada,
observando el rastro de color púrpura que ostentas debajo de la cuenca de tus ojos.

No consigo recorrer la senda que me guía por tus agarrotados dedos,
no puedo, jamás puedo,
puesto que no sé seguir escogiendo palabras que me permitan un bello lenguaje, uno eficaz,
uno que al fin logre abrazar tu cabeza,
para tentarte a seguirme,
para que el ardor de su brasa nunca olvides.

Descubro como en un instante me abandona la cordura,
noto como brota mi voz clamando su angustia,
puesto que continúo siendo como un títere atrapado en tus férreas manos,
esas que con su sutil maestría manejan entre cuerdas invisibles mi anhelante y esperanzada alma.

Escrito el 08/07/2014.