TRANSCURSO

Desde que nací voy construyendo cimientos,
aprendí de las primeras desilusiones,
de todas mis idas y venidas,
entonando las mismas viejas canciones,
labriego soy de la vida.

Busqué en persona ajena el entendimiento,
la comprensión,
quedando ya de lo humano un adiós resignado,
algún sentimiento.

Construí cimientos fuertes,
cimientos endebles,
algunos fueron reconstruidos,
otros perdidos para siempre.

Deseé levantarlos todos con mi amor,
con la esperanza vana de que fuesen eternos,
a veces tuerce su rumbo la construcción,
la materia se pudre,
cambia el arquitecto y su planteamiento.

Cimientos que el agua y los vientos corroen,
que gimen de dolor al abrirse,
algunos yo los rompí,
otros la injusticia de un vándalo
que hoy me maldice.

Sin embargo muchos vuelven a crearse de nuevo,
pocos son los que permanecen,
recios a pesar del desencuentro,
duros a pesar de los caprichos y del transcurso del tiempo.

Escrito el 31/03/2015.

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HIELO

Barra sólida de filo fino,
de la que se derrama gota a gota mi sangre,
dureza pétrea es tu pecho,
veneno que eleva,
licor de añoranza al marcharte.

Me muestras tu sonrisa de escarcha,
y siento un intenso frío,
alejarme ni quiero ni puedo,
tus besos,
lo que soy estando contigo,
robaron todo lo que yo poseía de sentimiento.

Infancia borrosa de dolor,
difícil siempre para una niña,
la que ahora me ofrece temblorosa
y desconfiada
un pedazo de si,
y el resto me lo escondes,
pues no deseas que nada ni nadie destroce esa quietud,
la que ha conseguido tu alma.

Quizá yo nunca llegue a saber si tu me quieres,
me vienen recuerdos de un padre,
mi esperanza anhela cada día sentirte,
soy ese picador apasionado,
el que con cariño y sudor pretende desnudarte.

Vagabundo sediento,
desventurado náufrago,
niño de barrio pobre,
joven sin amigos,
lobo solitario.

El que busca un preciado tesoro,
el que sueña tu amor y tu tacto.

Nadie dijo que esto fuese fácil,
tu vida, la mía,
algo por alguna razón oculta nos unió,
quizá porque yo como nadie consigo entenderte,
quizá porque tú descubriste un destello en mis ojos,
algo que te aseguró que yo moría por ti de amor.

Con todo tu hielo y tu dulzura,
con toda nuestra rabia acumulada en el pasado,
con un mutuo lecho donde compartir la felicidad y el lamento,
tú debes saber que eres mi máxima pasión,
aunque cuando te lo digo tan solo respondas con silencio.

Escrito el 30/03/2015.

NOBLES CON CASCABEL DE SERPIENTE

Dibujante del número

y el esquema,

pintor de uno de los estanques

de su ciudad,

ser coherente,

jamás un espíritu en pena,

rígido fue como una

barra de hierro,

le ablandó su vejez,

le hizo una persona más bella.

Confidente de mi abuelo,

diestra perpetua de ese gran torero,

a los dos los quiero y los quise,

a uno conocerle intento,

del otro tan solo pude ver su eterno reposo,

únicamente pude rezarle a los pies de su tumba.

Nunca llegarás ni siquiera a intuir su pensamiento,

mar que es de zonas oscuras,

profundidades que con él se irán al firmamento,

y en mi recuerdo una retahíla de saberes.

Por favor,

no dudes nunca de su escondida bondad,

protégete bien si se enfada,

pues él es huracán y tormenta,

abrazo y sosiego,

estaca que hiere,

alegría y lamento.

Dureza que quema,

ojos que convierten en piedra,

muere tu pasión por él,

si conseguiste amarle

crece tu alma y tu condena.

Fue ausencia constante en su casa,

presencia perenne en mi pecho,

valiente, si la sangre no brota,

cantautor de su lluvia,

comandante que ordena con la palabra.

Este es en parte mi padre,

ese soy en esencia yo,

somos marineros sin ventura,

de los que dan su fe

sin cambiarla por nadie y por nada.

Tozudos y displicentes,

serios de profesión,

cicuta en tu pensamiento,

nobles por vocación.

También crecimos siendo

cascabel de serpiente,

ni Demonios traicioneros

ni Santos de relicario,

mordedura sin suministro de alivio,

perdón otorgado pero jamás olvidado.

ESCRITO EL 22/03/2015.

ME SALVASTE.

Miro al cielo y veo un resplandor entre las nubes,

una rosa se abre paso en este asfalto,

las cruces hoy proclaman vida

y olvidan su muerte,

todo su fracaso,

la esperanza está en el aire,

tu fragancia lo inunda todo.

El terreno donde creciste,

recuerdos hermosos del pasado,

tu padre tuvo que irse,

ella pierde su aliento

a cada paso.

Al hablar de ti hay que hablar de una madre,

alguien de carne y hueso,

que sin ser una heroína,

aún cometiendo tus propios errores,

eres una dama divina,

mereces todos nuestros honores.

Nada ya nadie tiene que reprocharte,

purificaste tu espíritu

a base de tu amor maternal,

a costa de tu visita a los hospitales.

Tuviste a un hijo que se volvió loco,

y lo cuidaste sin que te importarse.

Cuando todo en él parecía perderse,

cuando se iba,

sólo tu lo agarraste.

Salvaste a un ser vil,

alguien capaz de odiar su historia

y su mundo,

creíste como nadie en él,

allanaste su camino de espinas,

y le hiciste feliz.

Él en este momento se siente dichoso,

amante es de su vida,

yo lo sé porque lo vi.

Si te postrasen en una camilla,

él estará cuando retornes en la sala de espera,

a veces sueña contigo,

en ocasiones se sobresalta al venirle a la cabeza

aquella maldita escalera.

Comprobé como el amor vuelve cuerdo

lo que está más frustrado,

me enseñaste la fortaleza,

lo que es saber vivir,

hagámoslo a esta hora juntos,

canta y ríe,

desprende de esa cara toda su tristeza.

Porque este enfermo te quiere,

no lo dudes nunca.

A pesar de su genio maldito,

a pesar de vuestras posibles diferencias.

Nada ya nadie puede reprocharte,

al hablar de ti hay que hablar de una madre,

alguien de carne y hueso,

un ser más bello que un ángel.

 (A MI MADRE)

ESCRITO EL 18/03/2015.

ME ODIO QUERIENDOME.

Espesor de ojos oscuros,
nublados,
la rabia contenida,
mis dientes apretados,
y de fondo
esa balada triste del pasado,
esta canción que retorna,
la que en mi pecho es consentida,
la que en mi alma es olvidada.

Quise ser poeta,
un hombre loco como el Quijote,
en mis sueños se entona la saeta,
la del sentimiento de sentirse
mediocre.

No mires atrás,
el futuro aunque tu no lo creas
existe,
es sabido que la tumba
es el destino,
la obra, si buena,
pervive.

Mi pluma no es Cervantina,
aun así, para llegar a la cumbre
me faltarían diez años,
mi guerra no se disputa en Lepanto,
la cárcel tan solo se halla en mi mente.

Camino desde tu realidad
hacia mi ficción,
y vuelta a empezar.

Soy aquel niño que aspiraba
a ser escritor,
el que con más o menos fortuna
escribe estas letras,
no miro a mi alrededor,
odio mi falta de amor,
intento quererme y escribir,
a pesar de que nunca llegue
a ser poeta.

Escrito el 18/03/2015.

SE PIERDEN MIS PASOS EN TI.

En las entrañas de un edificio amarillo de números rojos, en la escalera en donde los chavales firman su rebeldía e ingratitud, se puede encontrar una puerta que lanza una mirada insolente a la Sierra. En su interior se encuentra una hoja, un lapicero y una persona, esa que ahora caigo en la cuenta que sólo puedo ser yo mismo, un miembro más de esa espesura que forma tu lugar en la historia.

A ti te debo la risa, la falsa sensación de libertad que poseo, la pérdida constante de la inocencia, y la astucia que sólo da tu experiencia a costa de muchos lamentos.

Entre este cielo plomizo y tus atascos, a través de las muertes del pasado y de la sangre que es derramada en el monumental de las Ventas, a pesar de esa guerra fratricida que siempre retorna al olvido, me hallo en ti como un ser insensato, un enfermo de la escritura, el hombre que creó un velero que tomó el rumbo que le permitirá escapar de su locura.

Este es el lugar idóneo para consagrar una obra,, con el Prado y su colección Thyssen, el Reina Sofía y sus galerías de barrio, los artistas del metro, las editoriales dispuestas, y todos esos buscadores de sueños, aquellos que intentamos plasmar la belleza en esta tierra que se encuentra baldía y fértil, tierra de tremenda ilusión y desolación traicionera.

Sólo en ti prende tu infierno y se eleva tu cielo, por tus calles siempre hay un dedo que pide monedas a cambio del cuerpo y rechaza limosnas. Hay pasión y amor, soledad y nostalgia. Aquello que pudo ser, lo que nunca será a pesar de tu arrogancia.

El Manzanares arde cuando llueve en tus hogares, lo corrupto y lo honesto caminan de un palacio hacia tus calles, la leyenda y tu orgullo hacen que no reconozcas jamás tus errores, continuas marcando el tiempo, con tu frente limpia y altiva, paseando por la Latina o Chamberí, mostrándote como la más castiza, mientras en Tetuán algunos zagales pasan un hambre de emociones.

No mientas al mentiroso, decía sabiamente mi compadre, intenté sin embargo engañarte, y el absurdo fue tal que llevo seis meses entre tus zarzales. A Madrid se la ama o se la odia, a nadie puede serle indiferente. Se le hace una canción a lo Sabina, o un texto que una idéntica emoción pretende.

Me comentaron que nadie es profeta en esta tierra, mas en cada esquina me topo con uno distinto, qué le voy a hacer si me atrapó tu cultura, tu mundo y tu vicio. Ya que aunque odie tu Chotis y esa chulería grosera, amo este suelo que piso, amo tu nombre y tu tristeza.

No soy de aquí totalmente, no pertenezco a tu vientre, sin embargo seis meses han bastado para rendirme a tus pies, para adorarte. Me queda el resto de mi vida para exhalar tu intensa fragancia, para llorar y reír en tu seno. La eternidad para odiar a esta ciudad, que sin embargo mi pecho cuando está lejos siempre añora.

(DEDICADO A LA CIUDAD DE MADRID)

ESCRITO EL 17/03/2015.

EL SILENCIOSO CUENTISTA.

Terminado y guardado en el cajón, mi texto, el que pone a la luz lo que es mi persona, lo que significó mi familia. El único que es verdad, al menos es el que muestra mis sentimientos, lo que interpretaron mis sentidos, que no por ser íntimo y expresar mi experiencia tiene que ser totalmente real.

Toda mi vida la he transitado de cuento en cuento, olvidando a aquellas amistades a las que defraudé, siendo fiel a otras a las que a pesar de mi ausencia acaricié, con mi gran amor siempre a mi lado, la única mujer que me comprende, solo ella sabe aguantar mi melancolía, la locura, mi dolor…. Y no me arrepiento de nada, llevé una existencia digna, una llena de un silencio a voces, inventando historias que pudieron ser, que sin embargo jamás lo fueron, intentando hacerlas creíbles, pretendiendo conmover a un improbable lector.

Escogí la profesión de la mentira velada, de la pluma creadora de sueños, la que a veces es espejo de mis pesadillas. Me refugié, no quise saber de este mundo, y me inventé cientos, miles de ellos, algunos los plasmé, otros se marcharán conmigo, envueltos en cenizas, perdidos en el que será mi sepulcro.

Sé que soy honesto y falso, hago mis propios juicios de escritor, y libero y encarcelo a ese protagonista que siempre tiene algo de mi, que siempre soy yo. Cruel y villano, valiente y cobarde, no te creas aquello que escribo, no entiendas que no contiene en absoluto ninguna verdad, pues no soy tan miserable.

Mi cuento se encuentra ahora en un cajón, como todo lo que es más íntimo no se publicará, no debe hacerse, no quiero, y no querré jamás. Y si alguien descubre este texto y comprende su sufrimiento y su secreto, le pido que no lo muestre, que lo destruya como lo hace la muerte con lo que es esta vida humana.

Pero en este instante, casi sin tinta ya en el tintero, reconozco que mi periplo por los caminos del destino fueron un cuento, algo irreal, algo que sin embargo fue o pretendió ser sincero.

Escrito el 15/03/2015.

LO QUE VIO MI OBJETIVO, LA BELLEZA DE UN SUEÑO.

Como te prometí tengo la botella de Champán y una copa en una de mis manos, en la otra la vieja cámara que hace tiempo me regalaste, e intento no sentir nostalgia, no tengo tristeza, me siento feliz, sabemos que lo que nos prometimos es deuda.

Sonrío ahora al recordar aquellos momentos difíciles, los propios de nuestra profesión, y puedo notar aún el frío de aquella noche de invierno en la que nos iluminaba tan solo la luna, esa que se nos presentó de color miel, la que decidimos filmar a pesar del enfado de aquel periodista que no sabia preguntar. El horizonte era especialmente oscuro, e íbamos a realizar un reportaje sobre el manido y algo vulgar tema de la prostitución, el enfoque que le dieron no nos gustaba en absoluto, y el asunto es que divisamos aquella tarta dulce y helada, y ambos decidimos sin mediar casi palabra, con solo mirarnos a los ojos un instante, devorarla en imágenes.

Debo reconocer que había veces en que me preguntaba el porqué hacía lo que hago, los meses lejos de mi familia, las esperas insanas, el peligro de las motos, de la búsqueda del mejor plano, con la mochila y la cámara siempre al hombro, intentando lograr la imagen más conmovedora, la instantánea que fuera de una luminosidad perfecta, la captación de algo perturbador, de algo que incite a luchar y que anime a vivir.

Era en esas ocasiones cuando me fijaba más en ti, en la pasión que imprimías a lo que hacías, en aquella devoción por el trabajo bien hecho, con aquella eterna sonrisa en tus labios, y descubrí que observándote a ti me entendía más a mi, porque tu eras mi colega, mi amigo, y ambos a la vez eramos el uno hacia el otro su espejo.

Así pude llegar a comprender el porqué de la internada en aquellos tugurios de vicio y corrupción, en todos aquellos poblados en los que la ley no osa adentrarse, siempre buscando un imposible, algo que brille ante el objetivo, una llama que guíe y alumbre mi existencia, que alente y de calor a mi espíritu.

Y es que juntos fuimos aprendiendo a vivir y a sentir con intensidad, el uno al otro nos enseñamos lo que era y es amar un oficio, el que por alguna razón de nuestro pálpito o intuición escogimos.

En este instante alzo la copa, a continuación te devuelvo tu cámara, la dejo en el suelo, se halla ahora encima de esta tierra removida, en frente de lo que es tu losa, y comprendo que el que yace en este mometo en ese ataúd podría ser yo mismo, al igual de que si no haces lo que amas se puede asemejar a lo que es estar muerto.

Miro hacia un cielo diáfano y azul, oigo como el viento mesa la alta hierba, veo como una paloma se posa en una cruz, y como a continuación emprende grácil su vuelo de la piedra.

Te fuiste siendo feliz, filmando tu última historia, y yo en algún pasado lejano tuve el privilegio de acompañarte, de ser tu colega y amigo, y tengo que decir que me siento contento, puesto que a pesar del peligro y de tu muerte, de la soledad y el sufrimiento que sentimos en muchas ocasiones, somos lo que somos, locos y apasionados, libres y aventureros, los que estamos detrás de una cámara, los dignos creadores de nuestro sueño.

(Texto ficticio dedicado a todos los cámaras entre los que se incluye mi primo José Yeray, porque hace poco murió un colega y un referente suyo….Santi Trancho DEP).

Escrito el 08/03/2015.

DESDE EL PASADO MARZO.

Abandoné un bello sueño,

decidí compartir mi soledad

a tu lado,

día de lluvia,

ausencia de dueño,

contigo soy un rey,

sin ti un pordiosero.

A veces te encuentras muy lejos,

en ocasiones siento que me amas,

creo alcanzarte torpe con mis dedos,

mi valentía y un beso

te encadenaron libre a mi persona.

Llegaste como una ventisca cortante,

plena de rencor y de dureza,

mi lucha mereció realmente la pena,

lo supe al verte desnuda,

cuando a escondidas

fui descubriendo

tu alma y su pureza.

Si debo quererte solo con pasión,

si mi devoción tienen que ser únicamente

tu arte y tus curvas,

si debo vivir sin mí,

enfermar y sufrir de corazón,

si tengo que olvidarme de aquello que soy,

dar de espaldas a mi gente,

mis ideales,

cambiar mi mente y compostura.

Si es así no te amo.

Si es intentar construir algo fuerte y duradero,

serte leal aún envuelto en un huracán de tentación,

ser consciente de tus errores y tus caprichos,

y aún así desearte,

tenerte cariño,

estar ahí para cuidarte,

ser consciente de que tú eres mi elección.

Es en este sentido que por ti siento amor.

Y llámame egoísta,

porque más que amarte a ti

lo hago a mi mismo,

ya que al verme reflejado en tus ojos

me siento como un poderoso rey,

alguien que realmente está vivo,

un hombre que crea y acata con osadía su ley.

Desde hace un año

emprendí un nuevo sueño contigo,

cambié de rumbo el camino,

dichoso y feliz construyo junto a ti a esta hora el que es nuestro destino.

(Para Marisa Belarmino en nuestro primer aniversario)

ESCRITO EL 02/03/2015.